La Resistencia como Forma de Vida

Arturo Escobar, Gustavo Esteva, Munir Fasheh, Havin Guneser, Guillermo Palma (Comunarr – Tarahumara), Fabián Bonilla, Armando García (San Francisco Xochicuautla), Valiana Aguilar (Unitierra – Oaxaca).

[Modera: Pablo Reyna]

Universidad Iberoamericana – Ciudad de México

Prol. Paseo de la Reforma # 880 Col. Lomas de Santa Fe.

México, D.F.

19 de noviembre de 2015

Se entretejieron las distintas resistencia de las comunidades indígenas. Compartieron su lucha y resistencia, que no sólo ha representado aguantar los embates del sistema capitalista, sino que también han construido nuevas formas de vivir, y de relacionarse. Espejos como Xochicuautla, La sierra Tahaumara, El pueblo maya, Cherán y Kurdistán, tejidos con las ideas de Arturo Escobar y Gustavo Esteva, nos fueron mostrando que los mundos nuevos más allá del capitalismo y el patriarcado se están construyendo y la resistencia, se ha convertido como en aire, ya que sin él, no se puede seguir respirando, ni vivir.

Pablo Reyna: Quisiera presentarnos y que arranquemos esta conversación. Voy a empezar… quedé en medio, así que no puedo decir que a mi izquierda. Supongamos que vamos a ir hacia la izquierda: Memo. Voy a hacer una presentación muy informal para los formatos de universidad. Voy a presentar a los compañeros y a los amigos que están aquí y a quien llegará en cuanto llegue. Los voy a presentar así, como compañeros, como amigos. En la presentación muy probablemente salga quiénes son, si representan a alguien, pero no es lo relevante en este momento, aunque además de amigos y compañeros hacen muchas otras cosas. A mi izquierda está Memo Palma, Guillermo Palma, compañero y amigo de la sierra Tarahumara; Gustavo Esteva, más allá, compañero y amigo de Oaxaca; Arturo Escobar, a la izquierda, para allá, Arturo Escobar es otro compañero, me voy a tomar la libertad de que ojalá se haga una amistad, de Colombia, con trabajo en muchos lados de América Latina y del sur de (…)[1] por decirlo así; Valiana Aguilar, compañera maya de Oaxaca, compañera de Oaxaca; Pedro Chávez, compañero de Cherán; el doctor Armando García de Xochicuautla y Fabián Bonilla, de muchos lados, incluido aquí cercano de Santa Fe. Eh… viene llegando, en un momento más se incorporará a la mesa la compañera Havin Guneser, que ha sufrido el tráfico de esta ciudad de México. La compañera viene de Kurdistán y tendremos la oportunidad de trabajar con ella.

Vamos a arrancar. La idea es que nos compartan unos quince minutos, con una idea inicial en la cual nos planteemos cómo la resistencia, cómo los procesos de lucha, que a veces buscamos y a veces estamos obligados, nos modifican nuestros modos de vida, y cómo modificamos nosotros, individual y colectivamente, también para el proceso de resistencia, para el proceso de lucha, y para la construcción de algo más. Entonces, si están de acuerdo, me gustaría presentar a Memo Palma, que nos platicara un poquito (…)[2], que nos platique de la Tarahumara y el proceso de resistencia allá. Memo…[3]

Guillermo Palma: Gracias. Buenos días. Este… yo creo que podemos hablar del proceso de resistencia desde… del pueblo rarámuri, eh… sobre la manera que se está resistiendo en este tiempo, por ejemplo. Pero yo creo que es bueno también hablar de la resistencia no sólo del pueblo rarámuri, de todos los pueblos indígenas de este continente, algunos de hace más de quinientos años, a pesar de muchas cosas: a pesar de que fuimos esclavos, a pesar de que nos han despojado de nuestros territorios, a pesar de que nos trajeron otra religión, a pesar de… de nosotros mismos, muchas veces; este… seguimos en esta resistencia, este…, seguimos… haciendo hasta donde están nuestras posibilidades, adaptando nuestra manera de estar este tiempo a las nuevas realidades que nos ofrece este… pues este mundo tan… tan devastado, tan… tan… uno sobre el otro, en el caso del ser humano, donde hay una competencia, este…, desde una competencia exterminista[4] tanto en el pueblo, en las comunidades indígenas, eh… una competencia también por desarraigarlos como pueblos originarios, no sólo desde nuestro territorio, también de nuestro pensamiento. Seguimos, estamos siendo… en buena medida bastante usualmente, estamos siendo colonizados por otros modelos de pensamiento. Esto va avanzando y cada vez es más difícil seguir siendo rarámuri como nos lo han pedido nuestros ancestros. Ayer comentaba que la conquista en el territorio norteño pues fue un poco distinta a como se dio acá en el centro del país. El pueblo rarámuri no fue sometido nunca, si bien ahora estamos siendo invadidos biológicamente, pero por algo que no… el pueblo rarámuri no alcanza… no alcanzamos a prever. Llegan las ayuditas, llega INDESOL, llegan…, y pues eso aparece desde un mundo… no sé, citadino, parece que se está salvando al indio en desgracia, porque está pobre, porque no tiene calzado, porque no tiene techo seguro, porque vive en cuevas; y según las estadísticas parece que es algo muy bueno. Se está ayudando a vivir mejor al pueblo rarámuri. Pero desde lo rarámuri no lo vemos tanto así. Tenemos otra manera de ver el bienestar, de construir el bienestar, desde nuestras maneras de estar en nuestro territorio, donde no tiene mucho que ver con cosas que haya de fuera. Si bien hay mucho rarámuri, también es cierto, que ya tiene necesidad de tener un trabajo asalariado, de tener no sé, en su casa, drenaje, todavía hay miles de rarámuris que se resisten a esto de vivir, de estar acelerado por saldar las deudas del mes. Todavía hay mucha resistencia en cuanto a la manera propia de vivir en este espacio, de la pesca, la caza, de la agricultura, todas estas cosas que aprendimos andando con nuestros abuelos, con nuestros papás, con nuestra mamá; y aprendimos también a ser buenas personas, a ser un buen rarámuri, decimos nosotros, y eso es fuerte todavía en mi cultura. Ayer también les comentaba qué tan fuerte es eso que el lazo o el vínculo que tenemos con nuestro territorio, y de los bienes que tenemos ahí para poder vivir, es muy raro que un rarámuri emigre a Estados Unidos a buscar el sueño americano, y siendo que estamos muy cerca de la frontera. Estamos, no sé, a cuatrocientos kilómetros de la carretera, de la frontera a Estados Unidos. Habrá rarámuris, pero son muy pocos. El rarámuri emigra más a la ciudad a completar un poquito lo que a su comunidad le falte. Junta dinero y se regresa a seguir siendo pueblo, a seguir siendo rarámuri, a ser parte de la comunidad donde vive, con los encargos de la comunidad. Entonces veo que esto los mantiene fuertes, los mantiene todavía bastante fortalecidos por nosotros mismos. Entonces, esta resistencia muchas veces es no comprendida, no comprendida porque no tenemos un concepto desarrollista que nos ha traído la cultura… no todo, pero sí por lo menos los gobiernos a nuestras comunidades, aunque sin permiso, sin consultarnos, porque ya llegó la luz eléctrica a los rincones más lejanos de la Tarahumara. Ya son raras las comunidades en donde no hay luz eléctrica, donde no hay un plato[5] azul, donde no hay un plato* rojo; y las carreteras, el gasoducto, el teleférico. La mayor parte de los proyectos no nos están preguntando si queremos eso en el patio de nuestra casa. Ya te llegó el desarrollo, ya está ahí, tú sabes si lo aprovechas. Y entonces, a pesar de eso, tratamos de seguir siendo pueblo. Es difícil seguir siéndolo si también hay una experiencia en cuanto a la educación que se nos ha impuesto, a los jóvenes, a los niños de tres años ya se les obliga a ir a una escuela encerrados en cuatro paredes a enseñarles lo que tienen que aprender. Muchas veces la comunidad no es tomada en cuenta para decir qué es lo que debiera aprender el niño. Se habla de una educación indígena en donde se aprovechan los mismos rarámuris para ocupar esos espacios, las plazas de educación indígena. Que yo tenga memoria tiene cuarenta, cincuenta años haciéndose así. Se supone que somos rarámuris los que estamos educando. Desde hace algunos años para acá, unos tres años o un poco más, ya no tanto están contratando maestros rarámuris, ya no tanto. Y a mí, en ese tiempo me preocupaba mucho. Estaban dándole más bien trabajo a trabajadores mestizos formados por la UPN o no sé, alguna normal, no sé, y esos son los que están recibiendo. A mí se me hacía muy injusto porque suponía que esas plazas deberían estar ocupadas por gente rarámuri preparada para maestros. Desde hace un tiempo para acá he estado pensando que después de cuarenta años, un poco más, de esta alfabetización en buena parte de la sierra Tarahumara se ha perdido mucho del ser rarámuri en las comunidades. Y uno va a las comunidades y pregunta ¿cuándo se empezó a perder la lengua? Hace como cuarenta y cinco años, dicen. Y entonces uno empieza a ver qué pasó hace cuarenta y cinco años, y coincide en que llegó la escuela, ¿y el maestro quién era?, era un rarámuri de quién sabe de qué lugar, que hablaba en nuestra lengua, que nos entendía y todo, pero las clases nos las daba en español. Entonces el mismo pueblo rarámuri, los mismos maestros rarámuris, también formados desde una manera distinta de administrar conocimiento, de enseñar, no fueron maneras propias, entonces los mismos maestros rarámuris han hecho que nosotros mismos nos olvidemos de lo que somos. No hay un pensamiento reflexivo en estos espacios de nuestra… [en este momento el video se corta, y para a la siguiente parte:] Finalmente. ya no me preocupaba, a mí ya no me preocupa tanto que sean maestros que no hablen rarámuri, pues sirven para lo mismo. Entonces, en este caso de educación indígena sólo ha sido para educarnos, en realidad sí, pero con maneras distintas de ver el mundo. Nos han educado para “salir adelante”, nos dicen, como si ser parte de la tierra, sembrar el maíz, saber lo que comes no fuera salir adelante. No sé, no lo entiendo. Entonces, ¿cómo hacer nosotros para revertir eso? Tendríamos que echar a andar nuestra propia manera de educarnos. Hay preocupación muchas veces, desde cómo volver a retomar nuestra educación. Tendría que hacerse en la milpa, tendría que hacerse en la fiesta, tendría que hacerse en la plática cotidiana. Para nosotros esa es la educación. Es necesario saber leer y saber escribir, hacer cuentas, todo eso, pero siempre ese saber que nos ofrece el mundo que llegó de Europa tiene que estar ligado también con lo que la comunidad va dictando, no se puede desligar. Si no hay una conexión nos perdemos muy fácilmente. Sobre todo, yo ya no estoy tan joven, pero en los jovencitos pues se pierden, pues. Entonces se educan no para ser un buen rarámuri, para ser un buen trabajador, un buen obrero en las mezquitas de Chihuahua, para ser un buen obrero en la ciudad; y generalmente los que estudian ya no regresan a sus comunidades. Se quedan porque ya no caben en las comunidades. A pesar de eso seguimos resistiendo, seguimos aprendiendo uno del otro, compartiendo saberes. Yo creo que todavía hay una raíz que no se ve, como comentaba alguna vez, que hay raíces en los pueblos que no se alcanzan a ver desde fuera, y esas raíces nosotros las vemos porque nosotros las construimos, las tenemos cimentadas, bien puestas, y esas no son tan fáciles de cortar, porque son cosas muy invisibles, como las raíces que están debajo de la tierra, no se ven. Solamente el que está en la raíz, o la raíz misma, o el organismo mismo sabe que ahí está la raíz, sabe cuál es su función y cómo fortalecerla. Entonces, ¿quién debe fortalecer a las comunidades? Nosotros mismos. Desde recuperar la historia, conservar la que todavía queda, cuidar que nuestros hijos crezcan con esto que es una necesidad de cuidar el entorno, cuidar la relación con el ser humano, la relación con el resto del mundo, porque, decimos nosotros, si no hay rarámuri que cumpla con esta función cíclica de fortalecer al que está arriba, y el que está arriba nos fortalece mandando agua, el mundo se acaba mucho más rápido, decimos nosotros; que no va a haber quién lo haga, y el mundo mestizo pensamos que no lo sabe hacer. Decimos también que el mundo nos está hablando, y que muchos ya no sabemos escuchar. Algo nos está diciendo. Ya no llueve, pero seguimos contaminando. Yo creo que como pueblos indígenas es importante que no desaparezcamos, porque en realidad si desaparecemos de los lugares donde mejor está conservada la naturaleza se va a acabar mucho más rápido. Va a ser mucho más rápido extraer los recursos, o los pocos recursos que todavía quedan. Aunque lo hacen, independientemente va a ser mucho más fácil que la minera se meta. Pero bueno, son maneras distintas de resistir, no tanto desde las marchas, no tanto desde las consignas. Son modos distintos de resistir, muy propios, y que cada pueblo tiene que construir desde su origen primigenio esta manera de resistir, a veces nos metemos, como pueblos indígenas, como rarámuris, a resistir de una manera que no conocemos, con las leyes del blanco que no conocemos, escritas por él mismo, y es una lucha muy desgastante para nosotros. Si para el pueblo mestizo que debiera entenderlo más es desgastante, para nosotros como pueblos indígenas es mucho más desgastante, porque no comprendemos qué hay en las leyes cada seis años, o cada vez, no sé, que hay una nueva legislatura. Entonces las reglas van cambiando, y cuando alguien ya está entendiendo ya va cambiando. Entonces, cuando el pueblo gana una lucha a veces hay esperanza, pero muchas veces sigue el problema, no hay una sanación total, como pudiera haber como nos relacionamos nosotros con el orden. Entonces, ya para terminar, creo que esto de las autonomías, resistencias, hay que construirlas desde lo que somos, y enriquecernos con los demás. Pero yo creo que es importante fortalecer la intraculturalidad antes de entrar a la interculturalidad, porque si no es así, si mi cultura está débil y me meten un espacio intercultural las culturas más fuertes nos van a absorber. También en la interculturalidad es peligrosa.

Fabián Bonilla: Buena luz hermanos y hermanas, mi nombre es Fabián Bonilla, soy un Ñuu Savi. Se preguntarán qué es un Ñuu Savi, pues básicamente somos los que la historia ha denominado como mixtecos, pero no somos mixtecos, no somos indios, no somos indígenas, sino tan sólo Ñuu Savi. Entonces…, pero yo no nací en Ñuu Savi, yo no nací en la montaña, ni en los valles, ni en la costa, yo nací en la ciudad de México. Nosotros a la ciudad de México le decimos “Ñu (…)[6]”, ¿saben qué significa?, significa ciudad o pueblo del pantano, entonces, ver a la ciudad de México desde la periferia, desde la exterioridad nos da una manera distinta de lo que significa la ciudad. Yo nací en la zona poniente de la ciudad de México, y aunque no lo crean nací en los pinos, cuando había un sanatorio que se llamaba Manuel Ávila Camacho, que ahora está restringido sólo los pobladores de ese lugar. Pero, entonces bueno, toda la vida he estado aquí en esta zona, y bueno, pues mi cosmovisión, mi cosmogonía, me hace convertirme en un hibrido, una mezcla de elementos que van precisamente desde la cosmogonía de mi pueblo, que nosotros también le decimos “nación de la (…)[7]” y también tiene que ver con el espacio y con esta visión del citadino, no sólo me nutre mi memoria, digamos, a partir de los (…)[8] que yo tengo, que son los nahuales, o de los hombres del cielo que bajaron y que están documentados en los códices Ñuu Savi, que hay que evidenciarlo: sólo tenemos doce documentos precortesianos, es decir, doce códices que sobrevivieron a la invasión por parte del conquistador, tres son de origen maya, uno es nahua, otro todavía no saben de qué es, del grupo de los (…), y siete son Ñuu Savi. [Nombra algunos de los códices] son algunos de los nombres de estos códices, pero debido al proceso de colonización pues todos están en Europa, salvo el colombino, que está en el Museo Nacional de Antropología e Historia. Desde ahí hay que construir la memoria, desde ahí hay que significar la experiencia de vida, desde ahí hay que configurar las resistencias. En mi caso yo ahora les vengo a plantear un tema que alguno quizá sí lo conozca, otros que han tenido la posibilidad de informarse y que tiene que ver con la configuración y la construcción de megaproyectos en la ciudad de México, y uno en específico. Ayer les platicaba un poco que nosotros tenemos una similitud lingüística entre pensar y soñar (…)[9]; casi no hay mucha diferencia y esto es precisamente con lo que quisiera iniciar.

Yo tengo aquí a mi abuelo, en el panteón de Santa Fe, desafortunadamente falleció este año. Y, pues lo fui a visitar el día de muertos. Pero se me adelantó el abuelo porque él me visito una noche antes en un sueño. Entonces en el sueño yo tenía que exponer un tema, pero después me lo cambiaban porque tenía que hablar precisamente del mega proyecto, y pasó los días y si se realizó mi sueño, yo en este momento tendría que estar en otro foro hablando de literatura, pero pues me invitaron Pablo el día de ayer y entonces dije esta es la oportunidad, esta es la posibilidad de hacerle caso al abuelo en mi sueño, y pues aquí estamos. Y básicamente es lo que les quiero decir es cómo se configura un mega proyecto, a partir, precisamente, de una configuración nueva, de una revolución de arriba. Nosotros, aquí en la ciudad de México, en los años ochenta, vivimos una especie de primavera ciudadana que inicia con la indignación por las explosiones en San Juanico, en el 84, por la solidaridad ante el sismo del 85, con el movimiento universitario en el 87, con la movilización de los ciudadanos frente a las elecciones del 88. Una enorme emergencia ciudadana, barrial, popular, desde la ciudad de México y las zonas periféricas de la ciudad de México, sobre todo. Sin embargo: 1988 y 1994 va a ser de alguna manera el periodo donde se va a dar una respuesta a esta movilización, y se da a parir de la configuración de la ciudad como un proyecto neoliberal. Va a ser la agencia de Manuel Camacho Solís la que va a dar acceso a una estrategia urbanística que va a modificar el paisaje de la ciudad de México, pero no es sólo digamos de gobiernos neoliberales, no sólo es De la Madrid, Carlos salinas de Gortari, Ernesto Cedillo, sino también es el gobierno democrático de izquierda. Este proceso va a tener un momento digamos simbólico con la construcción de la torre mayor, en Chapultepec, en 1997, inaugurada por en este momento el jefe de gobierno Cuauhtémoc Cárdenas. Y que va a ser, va a dar digamos el inicio de la obra, pero quien la va inaugurar en el 2003 va a ser Andrés Manuel López Obrador. Entonces ahí lo que está pasando es precisamente una configuración una gentrificación radical del espacio urbano, y bueno, podemos hablar de muchos proyectos que se están dando actualmente en ciudad, en salud, en (…)[10] visual. Todas estas modificaciones y transformaciones del ambiente urbano, pero a mí me gustaría hablar específicamente de uno de ellos, que tiene que ver básicamente con la zona poniente de la ciudad de México.

A mí me tocó vivir, sentir, experimenta Santa De cuando aún eran los tiraderos. Subíamos los niños a juntar estas ligas, este como material hospitalario que se utiliza para hacer resorteras, obviamente no teníamos idea (…)[11], sólo nos metíamos, pero anteponíamos la diversión, y como ustedes saben, los niños son inmortales. Entonces yo experimenté precisamente esta experiencia aquí en Santa Fe, y ¿qué pasa cuando en 1987, cuando precisamente se da la configuración de la Zona Especial de Desarrollo de Santa Fe, que van a tener la denominación de ZEDEC Santa Fe, y hoy este tipo de zonas son conocidas como zonas de desarrollo económico: ZODEC’s; y obviamente ya clausurado el tiradero, ya desalojados los trabajadores pepenadores de Santa Fe, inicia el proceso de gentrificación de esta zona. Cinco años después se va a empezar a construir el centro comercial de Santa Fe, y a partir de ahí todo el complejo. Lo que se va a denominar como Ciudad Siglo XXI, entonces precisamente esta idea la Ciudad Siglo XXI necesita, requiere, conectarse con otros espacios, con otros circuitos, y aquí es muy específico la configuración de (…), que viene desde el centro histórico de la ciudad de México, pasando por Reforma, Juárez, y que ahora va a estar potenciado precisamente por el corredor Chapultepec. Entonces es unir el centro de la ciudad de México con Santa Fe, pero obviamente es un proceso de unificación especial, es un proceso en donde se le da plus valor al espacio donde se está de alguna manera condicionando para pues los grandes capitales, para el mercado, para el comercio; y entonces lo que está haciendo es precisamente generar una serie de distinciones, de separaciones; y actualmente, precisamente a partir de querer dinamizar la catástrofe que es Santa Fe, porque es un espacio donde está colapsando totalmente, que está cayendo, entonces, ¿qué es lo que quieren hacer a hora?, montar este mega proyecto, que es por un lado la ampliación de la autopista México Toluca, por otro lado la introducción del tren interurbano México Toluca, por otro lado la construcción del viaducto elevado, por otro lado la ampliación de la línea nueve, de la línea doce hacia el observatorio, la construcción de una zona comercial en el metro observatorio, la construcción de un estacionamiento para los trabajadores de Santa Fe que pueden subirse al tren y puedan llegar sus lugares de trabajo ¿Pero, qué pasa?, a nosotros que hemos estado aquí desde hace décadas, mi abuelo llegó a este espacio traído por su padre que era un guarda bosques. ¿Se imaginan ser un guarda bosques en la ciudad de México? eso está totalmente destruido. Y entonces lo que nosotros estamos haciendo es reinventarnos, configurándonos de nuevo como comunidad. Como ustedes saben, pues dentro de todas estas dinámicas, que también se dan a partir de la idea de izquierda institucional, pues es también la cooptación de los espacios, de los comités vecinales (…)[12]. Y entonces lo que hace es simplemente hacer que la gente quede totalmente ajena a lo que sucede en nuestro espacio, en su ámbito público, en lo que experimenta todos los días. Entonces nosotros estamos poniendo el dedo sobre la llaga para rechazar esos proyectos, porque no solo es un proyecto que de alguna manera va a agilizar la circulación eso es el discurso del pueblo. Nosotros lo que estamos viendo es precisamente la problemática, todas las complejidades que tienes; y miren que tanto los altos funcionarios tanto el gobierno federal como el gobierno local porque obviamente es un proyecto que combina estas instancias, está muy bien organizado y muy bien pensado. Han evaluado los impactos. Tiene un documento donde ubican las repercusiones negativas de los vecinos, del medio ambiente, de la flora y la fauna, del conflicto social, ahí tiene ese documento y entonces están gestionando policiacamente o militarmente estos espacios y estas divisiones, y entonces lo que está pasando es precisamente un despojo, un despojo en muchos sentidos, un despojo semántico. Nosotros vivimos en específico… mi familia vive en un lugar que se llama Belén de las flores, una colonia que se creó a partir de la configuración de una ex hacienda que producía trigo, y que se va a crear en 1700, tenemos agua, tenemos bosque, pero para el poder y para los medios de información eso se llama barranca entonces hay que sacar a la gente de la barranca porque hay que salvarle la vida. Nosotros decimos no, este es nuestro espacio, este es nuestro lugar, ahí estamos ahí están enterrados nuestra familia también, Entonces nosotros nos estamos oponiendo preciamente a esta situación por la situación de despojo y también es un despojo simbólico. Seguro que algunos de ustedes escucharon el rumor del cierre masivo de la vialidad en la zona poniente la semana pasada. Viernes en específico. Nosotros solo queríamos hacer una marcha en la mañana, porque los vecinos trabajan a las siete de la mañana, salir cerca del metro observatorio, irnos a los pinos, entregar un documento al gobierno federal, ¡y se acabó!, eso era lo único que teníamos que hacer, pero se construyó un rumor, y esto tienen que ver con las estrategias militares, para administrar el miedo de la gente, para construir enemigos en la Ciudad de México. ¿Y entonces qué hizo? Llegaron los granaderos en la madrugada, ni siquiera en la mañana, llegaron en la madrugada, pasaron toda la madrugada ahí, en ese espacio, estresados, con sueño y de inmediato cuando quisimos iniciar la marcha se abalanzaron contra nosotros. Nos dieron una buena golpiza. Y entonces, ahora ese espacio donde iniciamos la marcha, que también tiene una connotación simbólica, porque ahí es donde hemos organizado nuestras asambleas desde que empezamos a tomar conciencia de esta situación, y ahora está ocupada por granaderos, y entonces nosotros como vecinos, como gente que está preocupada que está generando precisamente estas voces de demandan, de exigencia, de consenso, pues estamos planteando esto: uno, tratar de ser reconocidos como ciudadanos, que haya información, que se nos consulte; nosotros no nos oponemos absolutamente a nada vemos el conflicto (…), y entonces nosotros no nos oponemos, pues, porque uno experimenta cotidianamente los tratados hasta esta zona poniente, y mira los rostros de los vecinos, de la gente que se mueve, de muchas zonas de la ciudad de México, y dices “no puede ser”, esto es la deshumanización, no nos oponemos a eso, lo que nosotros sí pedimos es que se nos dé el carácter como ciudadanos, que tengamos parte en esto que hasta ahora no hemos tenido parte, que se nos informe, que se nos consulte, y entonces poder de alguna manera construir desde ahí un lugar para poder enunciar, para poder decir, para poder expresar nuestra voz, para que de alguna manera se articule también con otras voces, porque también hay otras resistencias en la ciudad de México que se están oponiendo precisamente a estos mega proyectos, que también tiene que ver con la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Ahí también hay un elemento clave, significativo, fuerte, muy fuerte. Y entonces, bueno, me gustaría continuar con la charla con otros puntos que ustedes creen convenientes platicarlos, pues yo encantado.

Armando García: Buenos días señoras, señores, hermanos, hermanas, su servidor, nacido y criado en el pueblo de san Francisco Xochicuautla, municipio de Lerma. Como primer delegado de la comunidad reciban un saludo por parte de esa comunidad, muchísimas gracias por la invitación, y a todos exponentes aquí, con su permiso, vamos a dialogar un poquito.

San Francisco Xochicuautla, hasta diciembre del 2007, es una comunidad indígena otomí enclavada en lo alto del (…)[13], decimos nosotros. Era una comunidad como todas, a lo mejor sin desarrollo, a lo mejor con puras cosas básicas escuelas, agua, luz, como cualquier comunidad que quiere sobresalir pues tenemos nuestras necesidades. Descubrimos con tristeza que, en diciembre del 2007, llamémoslo así, en nuestro traspatio, para que lo entiendan, encontramos gente de una empresa que se dice ser de la empresa Autovan S.A. de C.V. Ingenieros trabajando, haciendo trabajos técnicos del suelo. Como todos ustedes, y como cualquier ser humano que ve una persona detrás de su casa, pues le pregunta: ¿qué estás haciendo allí?, ¿quién te lo permitió? Así lo hicimos varios de nuestros vecinos, porque nunca fuimos notificados por usos y costumbres que nosotros manejamos en esa comunidad, el que teníamos que dejar permitir trabajar gente extraña en nuestra comunidad. Cuando se nos explica que es un proyecto, una carretera, una autopista de cuota, pues nos llama la atención y decimos “¡ay dios!, ¿porque por aquí!?”, porque estamos hablando de una zona boscosa. Y bueno la curiosidad nos hace que nos reunamos por usos y costumbres en asambleas y exigir a los que son representantes nuestros, es decir a la delegación, que nos dé una explicación del porque están haciendo estos trabajos sin que ninguno de que nosotros como vecinos estuviéramos enterados. Se hacen cuatro asambleas hasta el 2010 por usos y costumbres, donde chiscos y grandes tienes voz y voto, y celosos de nuestro territorio, celosos de nuestras costumbres, decidimos el no a ese proyecto. Estamos hablando de asambleas convocadas a libre demanda, y en donde todos participamos. Hasta ahí todavía estamos demostrando como sociedad que el pueblo es unido y que piensa igual que todos, que la mayoría decide poner ventajas y desventajas, qué es lo que trae un proyecto de esta magnitud. Ahí no hay ingenieros, no hay arquitectos, no hay gente preparada, uno que otro por ahí, pero bueno, no trabajan ahí, ya se vinieron lo decía el compañero, emigran a las ciudades. El despertar de este proyecto y la curiosidad con la cual se lleva, vemos con tristeza que el gobierno, al ver que no puede manipular a toda una comunidad para poder obtener el consentimiento del paso de ese proyecto, opta un registro de comuneros. Somos catalogados como una comunidad comunal. Desde 1952 el gobierno federal nos otorga 1,901 hectáreas, y es hasta el 2010 cuando ahora sí se acuerda que somos comuneros, y hace un registro de nuestro núcleo que es San Francisco, 441, y de (…)[14], 441. ¿Porque lo hace después de tanto tiempo?, porque a través de las leyes agrarias ellos van a poder trabajar en menor cantidad, porque nuestra comunidad representa 4,600 gentes, y que es difícil de convencer, pero si agarro al 10 % pues a lo mejor les meto un poquito de maíz a sus bolsillos, y ahora sí los convenzo, y empieza la disociación social obviamente, hay gente viva que piensa que con el dinero que van a recibir o que les dieron que iban a hacer el negocio de su vida, desafortunadamente a nosotros las leyes agrarias como comuneros no nos dan la propiedad total de la tierras nos llaman concesionarios pero esto lo tenemos desde tiempos ancestrales, desde los abuelos, la herencia de la tierra ha sido transferida de generación en generación. Ahí no tenemos ni un registro de alguna propiedad que esté pagando predial, porque así fue las costumbres desde la época colombina, cuando al indio no se le podía ver en la ciudad se le mando a vivir en el cerro, allá estaba bien, y, sin embargo, viendo que el indio cuida sus cosas y todo está padrísimo allá, ahora vamos por las tierras que están padrísimas, eso es lo que nosotros percibimos. Y les cuento: 2010, el registro de comuneros, las asambleas convocadas por comuneros ahora ya no se hacen por usos y costumbres, ahora en cada convocatoria mandan granaderos a cuidar el orden, cosa que eso no se veía del 2010 hacia atrás. Quienes tenemos un poquito de conciencia, quienes a lo mejor pisamos una universidad, y sabemos que el desarrollo no es destruir sino construir, solicitamos que esas asambleas no tuvieran validez, las impugnamos, y obviamente ni ellos mismos haciéndonos trampas lograron los requisitos que por ley debieron haber reunido esas asambleas. Pero lo decía el compañero: a estas alturas, el poder es el poder, y llamémoslo así a punta de pistola nos mandan a los trabajadores custodiados por granaderos para hacer todo el daño que se ha hecho hasta hoy, y quienes se opusieron en su momento pues nada, simplemente recógelos, mételos a la cárcel, dales su calentadita y después los sueltas. Hemos sido 22 personas que nos han detenido, que nos han privado de nuestra libertad, entre ellos su servidor, y escúchenlo bien como autoridad no valí ni un comino como (…)[15], cuando a mí me agarraron, una violación totalmente aquí y en cualquier parte del mundo, siendo autoridad. No se debió haber realizado, por ser autoridad tradicional, sin embargo, eso no ocurrió. Lo que comenta Pablo: aquí el problema ya creció, aquí en la sociedad se hicieron en tres partes: los poquitos que están a favor, los muchos que a lo mejor estamos que ni les va ni les viene porque no les afecta nada, y otros poquitos que hemos resistido ya por años. Se le ha dicho al gobierno: no estamos en contra del desarrollo estamos en contra de la forma en que lo están haciendo, que es muy diferente. Metieron su proyecto por una zona boscosa, en donde nosotros como otomíes tenemos lugares sagrados, por una zona es donde está la captación de agua que nutre los mantos acuíferos un agua que va y se vierte al sistema Cutzamala, que viene y que nutre a la Ciudad de México. Son 22 kilómetros, no es una afectación que digamos “son cinco kilómetros, y eso no modificada nada al medio ambiente”. 22 kilómetro de puro bosque, pulmón prioritario de ambas ciudades, tanto de Toluca como de México. En esto es lo que nosotros, como pueblo, estamos luchando. Primero porque como cualquier otro, nuestra perdida como territorio pues no debe de ser de esa forma, segundo nuestra pérdida de cultura, porque nos han quitado nuestros lugares sagrados, pues tampoco debiera ser así, y tercero, porque ese proyecto a esas alturas la división social crece.

Tengo primos hermanos que viven de un lado; comento: mi comunidad está dividida en cuatro secciones. Nos parte una carretea que es el acceso turístico. Del lado de donde está el proyecto la mayoría está en contra, del lado donde no les toca nada la mayoría está a favor. Pero somos comunidad y a todos nos llega. En tiempos ancestrales una comunidad como esa eran hermanos todos, a mí todavía me tocó la educación de los padres en donde nos decían: todos son tus tíos, escúchalo bien, un saludo siempre tiene que ser “buenos días, tío” porque se consideraban hermanos todos, y ay de aquel que no saludara de esa manera, simplemente decía ¿quién es tu padre?, gracias, en la tarde se iba esa persona a denunciar la conducta del joven, y la mañana siguiente, 4 de la mañana es cuando se toca la campana de un lugar sagrado, que nosotros le llamamos la capilla del señor de la sanación a esa hora la alabanza del señor (…), era llamado a la delegación y era castigado por no darle educación a su hijo. Así era la hermanada antes, estamos hablando de los años 50 y 60 quizás, todavía; y nosotros, mi generación, todavía nos enseñaron y nos inculcaron que el saludo siempre tiene que ser a las personas mayores y el sobrenombre de tío. Mis hijos todavía me dicen: ¿apoco ese es hermano de mi abuelito?, no, no es hermano de tu abuelito de sangre, pero de raza sí, y también a ellos un servidor les tiene que poner el ejemplo, inculcarles eso. Me decía mi padre: tienes que saludar de esta manera, no se te va a caer la lengua, no te va a pasar nada si le dices tío, aunque esté mugrosito, que no se bañe, es tu hermano, y ya. Todo eso que les digo trajo como disociación social que ahora mis primos hermanos, de sangre, no nos hablamos por el hecho de pensar diferente. Lo triste que llega a pasar, es que ese proyecto… de por sí la comunidad se dividida en cuatro seccione, y luego la forma de pensar…, y ahí descubrimos la intención. En el momento en el que el gobierno a sus 441 comuneros de la comunidad de Xochicuautla les autoriza su pago por decidir que sí pasa el proyecto de cuarenta mil cuatrocientos diez pesos, en ese momento se acabó la unió religiosa de San Francisco Xochicuatla, porque, por un lado, los que cobraron, pues contentos a su bolsillo, y por otro lado los perjudicados que no cobraron pues ahora dicen: “pues ahora que paguen la fiesta los comuneros, ahora que organicen las festividades los comuneros (…)[16]”. Hasta ese grado han llegado el conflicto social en mi comunidad. El gobierno obviamente está feliz por eso. Divide y vencerás. Su servidor ha tratado en múltiples asambleas de tratar de olvidarnos o hacer a un lado la política de la religión, pues obvio que no se puede, porque dentro del cabildo va a haber alguien que esté a favor del proyecto, y alguien que esté en contra, y se forma en la misma administración, en la misma delegación también estamos nosotros. Dos delegados que estamos en contra y uno que está a favor. El que está a favor obviamente tiene todo el respaldo del municipio, y nosotros que estamos en contra… pues a nosotros ni nos pelan. Y como les he dicho yo a los demás: no me interesa, a mí que me respete la gente donde yo gobierno, que son tres años, y con eso me conformo. Y no (…)[17]. Sin embargo, todos los estragos que hasta ahorita se están llevando a cabo pues es muy difícil el gobierno para poderlo frenar. Comento: es triste cuando escucha a alguien la forma de pensar, de decir: “es que va a pasar porque va a pasar, es que a lo mejor te estás perdiendo el… la oportunidad de que venga gente a trabajar aquí”, la pregunta es por cuántos años, ¿uno o dos?, y posteriormente pues es una carretera de cuota, la cercan, la cierra, y ahora sí no pasas de ese lado, porque pues de ese lado yo fui quitándote poco a poco, porque ese es el objetivo de estas empresas.

Con forme fuimos viendo y estudiando el proyecto, pues ¡oh, sorpresa!, la carretera es nada más el inicio de todo un mega proyecto, detrás de ese está un proyecto que se llama Reserva Santa Fe, ¿cuántos de ustedes no han ido a Marquesa? De ese lado, así como están los valles ahí, del otro lado están los valles, ¿qué crees?, que no entra gente. Manantiales, árboles, y es ahí donde te van a ocupar cierto territorio para poder poner una zona residencial, pero para puro (…)[18]. Así es como nos van a despojar. Obviamente no pueden ahorita hacernos ver, porque primero tenemos que abrir camino. Eso también nos ha ayudado de cierta forma al señor de allá arriba, porque dice que uno de los que está con nosotros, contador de una empresa, (…)[19], valuado obviamente ni siquiera en dólares, en euros; y (…)[20] la información. Entonces, dicen por ahí, el despojo es evidente para nuestro territorio, ¿y cómo lo ha ganado el gobierno?, a través de la compra de conciencia.

De nuevo, en julio de este año, como no ha podido el gobierno de forma libre, pues nos manda un de decreto de expropiación, hecho con las patas, perdonen la palabra, porque trae ciertas irregularidades. Ahora… ¡ah!, hasta antes de eso, no somos indígenas porque no visto la indumentaria y porque hablo español. No soy indígena, no me reconocen. Pero después del decreto, ahora sí soy indígena. Aquí no sabemos qué pasó, pero ahora resulta que ahí sí tomaron en cuenta el convenio 169 [en este momento el video se corta, y para a la siguiente parte:], y dan fechas en donde ahora fuimos consultados, previa consulta, según dicen. Pero lo previo… no sé dónde ubicar esa palabra, porque ya hicieron un desastre y no fue previo, y nosotros hicimos un amparo, se trabajó en contra del proyecto, se metió a la suprema corte de justicia una queja, y pues el gobierno como siempre: (…)[21]. Entonces, ¿qué es lo que hicimos? A través de esto, a través del caminar de nosotros, pues nos hemos obligado a estar en estos foros, en estas reuniones, traerles nuestro problema, y decirles nosotros no solamente estamos defendiendo nuestra casa, sino la casa de todos, la naturaleza misma, los bosques, el agua, déjenme decirles que es una zona, entre comillas “área natural protegida” desde los tiempos del gobernador Jorge Jiménez Cantú, en lo que especifica qué es lo que hay que hacer en zonas de esa naturaleza, y qué es lo que no se puede hacer. Nuestro señor presidente, que dicen muchos compañeros que no veía (…), con respeto (…), el gobernador le pone el sobrenombre de Santuario del agua sulfúrica del río San Lorenzo, que es el que usa el sistema Cutzamala, a toda esa zona, donde pues es la mayor parte de la captación de agua pluvial, y todo eso (…), por el interés voraz de este capitalismo, no sé.

Entonces pues, este, ayer, quiero pensar que quienes vinieron a exponer pues hablaron de todo el proceso represivo que hemos estado haciendo. Ahorita la comisión nacional de derechos humanos según entre comillas nos sigue cuidando (…) botón de pánico (…), pues si te van a matar o te van a secuestrar (…) avísame para que te localice, simplemente llega y lo hace. Un servidor se ha sentado ya con las autoridades de la secretaría de gobernación, y me han pedido que ya ceda, que convenza a mis compañeros, no sea malo, que piense en el futuro de mis hijos, entre comillas, quién sabe de qué están hablando; y bueno, lo que siempre hemos dicho: los hombres de convicción se mueren en la raya, y su servidor se va a morir en la raya, total, un tiro más a las estadísticas de desaparecidos y todo lo demás, eso creo yo que no es mucho problema, pero estamos aquí, en la defensa de todos nuestros hermanos. Muchísimas gracias.

Pablo Reyna: Muchas gracias. Me da mucho gusto saludar y darle la bienvenida aquí a la Ciudad de México, a la universidad Iberoamericana, y como parte de este trabajo que estamos haciendo muchas y muchos, a la compañera Havin Guneser… eh… Havin nos…, eh…, bueno no sé de qué nos vaya a hablar, pero… es completamente otro territorio. Un territorio en Kurdistán, que está del otro lado del mundo, y que está viviendo procesos de resistencia y de guerra con similitudes a los nuestros, con procesos de organización de los cuales, con los cuales podemos mirarnos y aprender, y que el viernes pasado en esa resistencia kurda, con lo que sucedió el viernes pasado en París, seguramente enfrenta nuevos retos, nuevos embates, y bueno, le dejo la palabra Havin. Nos voy a pedir tantito que nos recorramos de tal manera la compañera Viana pueda estar sentada al lado de Havin, porque nos va a hacer la traducción del inglés al español. Havin, welcome.

Havin Guneser: Antes que nada, me gustaría comenzar en mi lengua natal, porque, así como el compañero lo señaló, estamos 20,000 kilómetros separados, pero hablaré sobre cómo, aunque parece que estamos tan separados, en realidad no somos tan diferentes los unos de los otros. Lo que quiero decir, se los voy a resumir, es que quiero conmemorar a toda la gente que ha sido parte de la resistencia, todas las personas, las mujeres que hace 5,000 años hicieron esta resistencia, y si no fuera por ellos no estaríamos el día de hoy hablando sobre estos temas.

El título de esta mesa realmente refleja al pueblo kurdo porque los kurdos hemos resistido durante años y años. Ha sido nuestra forma de vida, la resistencia. Aunque hemos descubierto que evidentemente es muy importante resistir, también hemos llegado a descubrir cuáles son las herramientas con las que se debe de resistir, y en qué lugares se deben de utilizar estas herramientas. Y hoy les voy a contar nuestra historia, en esta búsqueda, en nuestro trayecto, en esta búsqueda por la verdad. Si les doy la versión corta, les diría que los kurdos somos gente indígena que vivió en Mesopotamia, que es llamada también la cuna de la cultura o el inicio de toda la cultura. También es la casa de la revolución neolítica, que también es llamada la cuna de la civilización matriarcal. Así que a lo largo de los 5000 años de la historia de este patriarcado que hemos padecido, y su conclusión en esta forma ahora capitalista, ha sido una lucha de guerra para las imposiciones hegemónicas. Debido a las restricciones de tiempo sólo daré algunos señalamientos acerca de todo este sistema patriarcal hegemónico al que nos hemos enfrentado. La transición del matriarcado al patriarcado ha sido también dada en este territorio, y por cierto, esto siga hasta nuestros días. Y este patriarcado obviamente atraviesa también a las religiones. Se ha convertido en una religión monoteísta, y también nos habla sobre la ciencia positivista que vemos ahora en nuestra humanidad. Todo esto, por supuesto, ha sido un detrimento de nuestra lucha, pero lo que ha sido incluso más peligroso ha sido la transición a Estados naciones bajo el sistema capitalista. La transición al patriarcado se puede ver en las mitologías que se han llevado hasta esta etapa. Hay dos creencias en torno a las cuales se fundan, una es la religión monoteísta que atraviesa lo judío lo cristiano y el islam, y lo otro son las religiones monoteístas que creen en lo bueno, lo malo, y estamos restringidos a esas categorías. Y por supuesto, la emergencia de las formas hegemónicas; y así como Europa estaba en crecimiento, tuvo que suprimir las formas culturales anteriores. Y por supuesto, lo que digo: los estados nación han ido en detrimento no sólo de los kurdos sino de todo el medio oriente, incluso en las Américas, como ahora lo estamos viendo. Lo importante en eso es que sólo una nación podía tener estado, y ese estado fortalecido eliminaría a todas las demás naciones. Y lo que se les ha dado, y tengo que decir dado, y explicaré porqué, esos estados nación lo que han hecho es que han partido durante el medio oriente muchas comunidades. Los kurdos, por ejemplo, que sean partido en cuatro regiones, no ha sido debido a guerras entre turcos y los kurdos, o de Irán y los kurdos, si no ha sido por una geopolítica. Esto no quiere decir que no haya fricciones, que no había guerras internas, sino simplemente que las formas estatales son dadas y entonces viene toda esta división. Y por supuesto esta fue la transición hacia el capitalismo: convertir a todo el mundo en un estado nación, y construye fronteras entre naciones. Y cuando esa transición se hizo, fue cuando Kurdistán fue partida para crear estos nuevos estados naciones. Y como resultado está dividido entre Irán, Irak, Turquía y Siria. Esto fue para seguir consecuente con el plan imperialista en donde incluso Rusia estaba de acuerdo, el Reino Unido, Francia, y todo lo hegemónico. Así que Kurdistán no es sólo una colonia originaria, sino que es una colonia internacional. Y por supuesto, con la lógica de lo que es un estado nación, todos estos cuatro países empezaron a suprimir a los que pertenecían a Kurdistán dentro de sus fronteras. Y los kurdos rápidamente se dieron cuenta que esto era de juego que jugaba este sistema. En la historia de la República hubo 28 rebeliones, y el PKK es la número 29. Y a nadie le importó realmente lo que pasó con la gente de Kurdistán dentro de estas naciones, porque no había ninguna excepción de la regla. Esto lo hicieron incluso dentro de Europa. Cómo crearon Alemania, por ejemplo, o Italia, o cualquier nación. Así que se dieron cuenta que las raíces de todas estas regiones realmente van muy profundo, entonces lo que hacen es simplemente eliminarlas, eliminar está raíces. Por ejemplo, a los kurdos se les quitaron todos sus archivos históricos, y por ejemplo, las Naciones Unidas está mal nombrado, debería ser las Naciones Unidas Estados. Si tú no tienes un estado nación no tienes ninguna parte a dónde acudir para quejarte sobre el trato que estás recibiendo. Pero claro, hay muchos beneficios, así que todo el mundo quiere ser parte de un estad, porque los kurdos, incluyendo el PKK, pensaron que lo mejor era tener un propio estado, un estado kurdo. Porque todo el mundo pensó que ésta era una forma de salvarse a sí mismo. Así que las luchas que se dan en el plano de lo cultural, de lo lingüístico y de todo, ha sido por el PKK. Ha pasado por varias etapas, y ha cruzado las fronteras de Irán, Irak, Siria y Turquía. Pero hubo un problema, el problema de: de verdad tratar de crear un estado socialista que atravesara estas cuatro naciones y vivir en estas cuatro naciones como una propia comunidad, como un propio pueblo. Y durante estos catorce años la unión soviética colapsó, lo socialista colapsó, los movimientos feministas de pronto tuvieron muchísimo auge y después de nuevo bajaron, y hubo muchísimos experimentos alrededor de todo el mundo incluyéndonos, a donde el PKK llegó a ciertas conclusiones. Fue algo que Abdullah, es el fundador del PKK, y fue secuestrada en Kenia en 1999, como consecuencia de una Conspiración de la OTAN. Él regresaba y regresaba incluso obsesivamente a la historia para tratar de entender qué es lo que estaba pasando con todos estos movimientos sociales revolucionarios en el mundo, que he estado mencionando. Desde el principio el PKK tuvo un movimiento muy importante de mujeres dentro de él mismo, y de hecho el movimiento de mujeres se organizó independientemente dentro del PKK, y en contraste con otros movimientos esta parte fue mucho más fuerte que otros movimientos nivel mundial que pueden haber visto. Pero esto no impidió que el PKK, durante el 97 al 98, experimentara dentro de sí mismo el socialismo. Así que Abdullah dice que la forma en que no podemos sobreponernos a la idea de este estado nación o podemos ver más allá, él llegó a la conclusión de que éste era el punto clave: que no podíamos dar ninguna otra alternativa, que no podíamos ver más allá de un estado nación. Y cuando empieza, regresa otra vez a la historia a buscar cuál es la raíz del estado. Se da cuenta que la raíz es patriarcal, y que incluso en los sumarios, también en el medio oriente. Así que la esclavización de la mujer tiene que ver con esto, y no es suficiente con que la mujer luche, porque no va acorde a los principios del patriarcado y del estado, y también el hombre queda esclavizado en esta lógica. Y creo que esto, la autora del libro “Las mujeres, la última colonia”, Claudia con Werlhof, nos ayudó a ver un poco más hacia el patriarcado y hacia los movimientos de mujeres. Y de ahí partió y dijo “Bueno, las clases es algo creado por el capitalismo. La primera clase es la mujer, la primera nación es la mujer, y la primera colonia es la mujer”. Y por eso es que él está obsesionado con la historia porque debemos volver a la historia, para ver cómo nos han enseñado lo que hemos llegado a ser, cómo hemos aprendido, y así poder, desde la historia y desde la raíz, reclamar lo que es nuestro. Vio que había tres herramientas que se usaban para la esclavitud la primera es que se tiene que crear ideológicamente y la historia tiene que ir de acuerdo con esta ideología, y lo que vemos es que desde los sumerios vemos la transición de que la mujer no es la creadora sino que es el hombre el que da el orden. La historia de Adán y Eva. Desde allí nos cuentan que Eva es creada de la costilla de Adán. Así que él no sólo se fijó acerca de lo que nos han contado del patriarcado, si no fue más allá, fue a lo ideológico, y fue a las historias que no nos han contado, a todas estas ideologías que no han sido declaradas, para buscar. Así que si no hay matriarcado y sólo al patriarcado sólo tenemos que aceptar esto como nuestro destino y después lo comparó con la esclavización de los kurdos y vio lo mismo: a los kurdos se le suprimió, simplemente se les preparó para no existir, su lenguaje no era reconocido, sólo era como “blah, blah”, y cotidiana mente se les decía que eran bárbaros porque somos gente de la montaña también. Por ejemplo, mi padre me contó el otro día que en la escuela les decían que los kurdos tenían una cola y que regresó con su madre a preguntarle “¿dónde está mi cola, mamá?”. Las historias son como tan similares, “las mujeres tenemos como largo el pelo pero no mucho cerebro”. Así que vieron que esta esclavización no simplemente funciona para las mujeres, funciona para todos. Primero lo hicieron con las mujeres, y ahora lo están haciendo con todo el mundo. No quiero simplificar, simplemente estoy dando como un marco de acción, como un todo. Y claro que lo que va acompañando a esta esclavitud, algo muy importante, es la violencia, la fuerza. Las mujeres que no se adaptaban a este patriarcado, su mejor de los destinos eran matadas, quemadas, asesinadas. Podemos ver esta en la mitología, incluso en las religiones: al final de cristianismo vemos a una madre, a una María, Virgen María, muy callada, llorando y arrepentida. Y en el islam, la esposa del profeta Mahoma se dice que dijo “hubiese nacido mejor como una roca, como algo más, no como mujer”, y en Europa sabemos que miles fueron quemadas como brujas, así que muy calladamente no creen en estas construcciones ideológicas, sólo poniendo el ejemplo de los kurdos pero estoy segura que lo podemos multiplicar con el ejemplo de muchas otras personas.

Los kurdos sufrieron genocidio en Turquía, vivieron todo el régimen de Sadam Husein en Irak. Claro que nos legó en occidente, no olvidemos eso, muy importante, y no olvidemos que hace una tercia con estos dos: la economía. La economía fue arrancada de ella. Dicen que en griego la economía quiere decir la casa, el hogar de la mujer, y ahora nos han hecho sentir avergonzadas de estar en nuestro propio hogar, en nuestra propia casa, porque se han infiltrado incluso hasta ahí las ideas del patriarcado. Nos están desterritorializando, y de esa forma nos hacen dependientes en nuestra forma de vida, nos hacen dependientes de otras, y no podemos crear nuestra propia autonomía, nuestra propia sustentabilidad para nuestra vida cotidiana. Así que cuando Abdullah vio que la raíz del problema no era sólo el capitalismo sino también el patriarcado, y la forma que ha utilizado desde su primer día hasta ahora es diferenciar el estado de las cosas, basó su nuevo paradigma o su alternativa como una nueva forma de vida, plantear una nueva forma de vida basada la en la libertad de mujeres y de hombres, y acuñó el término “matar al hombre dominante”, porque dice que no es sólo el estado en su forma física sino que está internalizado en nosotros en su forma matriarcal. Así que regresó a la historia de nuevo, pero ahora buscando los principios de cómo se pueden erigir nuevas alternativas, y vio que lo primero, lo fundamental, es la fundamentación de la sociedad moral y política, y cree que lo que ahora se está peleándose, estás luchas que se están llevando, son parte de este estado moral y político, como han mencionado nuestros dos amigos aquí, la moral ha sido reemplazada por leyes dogmáticas, y están viendo por el bienestar no de nosotros, como bien lo sabemos, sino por bienestares ajenos, y la política debe de ser enraizada en la autodeterminación de las personas, en la opción de poder decidir por ellos mismos. Nadie está proponiendo que volvamos a los tiempos neolíticos, a la sociedad neolítica, lo que está proponiendo él, y lo que estamos proponiendo, es que podemos encontrar nuestros propios principios que nos lleven hacia una autodeterminación y hacia una libertad de mujeres y de hombres. Una de las cosas más importantes es la no institucionalización de la autoridad no estamos diciendo que la autoridad es mala en general, no. En la sociedad matriarcal las mujeres tenían autoridad, pero no estaba basada en la apropiación de las ganancias y de la Tierra y del conocimiento de otras personas. Así que no había explotación, ni opresión y podemos hacer está lista mucho más larga. Así que la propuesta de Abdullah es proponer una alternativa del Estado. No un estado alterno, sino una alternativa para el estado, como una confederación democrática. El confederalismo puede ser encontrado en las raíces de los kurdos, en las previas formas de vida kurda, pero obviamente está proponiendo que éste confederalismo kurdo sea diferenciado de las formas patriarcales que reinaban antes. Así que no simplemente porque los kurdos estén en resistencia quiere decir que todo estaba bien y que todos eran buenos. Lo que el PKK está proponiendo en este momento es autonomía democrática para los kurdos en Turquía, y una República democrática para Turquía, y esto puede ser estrechado a Irán, Irak y Siria. Así que la autonomía democrática dentro de estos países no es la autonomía normal que conocemos; está basada en una economía alterna, está basada no en una democracia representativa, sino en asambleas locales, en comunas, en comunidades, etc., y también unas comunidades, asambleas, de mujeres. Yo también digo, como uno de los amigos que habló, que los niños antes solían decir, Abdullah dice que las categorías de mujer, hombre, niño, juventud, han sido construidas para que puedan servir al sistema. Así que en nuestro sistema todos están intercomunicados, las mujeres, los hombres, los niños, y todo, en diferentes niveles para poder avanzar en nuestro sistema, en nuestra forma de vida. Así que esta existencia sin estado está basado en un estado previo de los kurdos, pero también lo cuestiona, no es acrítico; y lo fusiona con todos los valores universales que han salido de todas las luchas en el mundo en nuestros tiempos, y ahora los kurdos nos estamos nuevamente resistiendo a estas formas fascistas que el estado islámico está imponiendo como forma de vida del Islam, y no nos dejamos engañar de que ha sido generado regionalmente, sino ha sido impuesto por Estados Unidos, por los dominantes, Reino Unido, Qatar, Arabia Saudita, Turquía. Pareciera contradictorio, porque vemos bombas en Francia, vemos bombas en Siria, vemos bombas en Turquía, pero el capitalismo y estas formas, en sí mismo llevan una contradicción inherente a él, y se beneficia de él. El imperialismo en el Reino Unido y Estados Unidos, tratan de recolonizar el medio oriente para deshacerse de la crisis estructural que está viviendo, y primero le dieron un rol a Turquía el rol fue este: Turquía se supone que se tendría que convertir en un estado islámico moderado, de esta forma el imperialismo y el capitalismo, como lo quieran llamar, hubiera asimilado el estado islámico, lo hubiera absorbido. Y aunque Turquía no es bien visto por otros estados, cómo Irán y los árabes, se hubiese convertido en un estado modelo, y lentamente fueron abriendo el camino para que Turquía se convirtiera en este estado modelo islámico, desde África hasta los Balcanes, incluso Turquía, quiso tener la dominación sobre todo lo que pasaba en la cuestión Palestina. Su economía empezó a florecer, mientras que las de los demás empezó a decaer, a través de la cultura y las artes empezó a abrirse paso hacia todo el mundo del medio oriente, y fue también usado como una fuerza contraria a Siria y a Libia. De un día a otro se van de vacaciones con sus esposas, y de pronto ya querían que el régimen de Hasan con la colapsara. Así que crearon este mito del florecimiento árabe, de la primavera árabe, pero no quiere decir que la gente no quería algo más democrático, claro que por eso tomaron las calles, por eso era todo esto de la primavera árabe, pero no estaban organizados. Miren lo que pasó con Libia, Egipto y Siria. Lo que los kurdos no hicieron es rápidamente aliarse con Estados Unidos, con Francia, con cualquier otro país, ustedes pongan el nombre. Así que los kurdos no creyeron en esta primavera de personas, de individuos. Hemos estado luchando por catorce años, ¿por qué nadie ha visto nuestra primavera? Así que, en Siria, así que Abdullah dijo: “quien esté de acuerdo con esta idea de una Siria completa, los kurdos se unirían a eso”; porque hemos visto este juego antes, quieren que lleguemos, y aquí estamos, pero para tener el mismo destino que Siria, que Egipto o los demás lugares. Gastaría nuestra energía, pero seríamos un maquillaje sobre su sistema. Así que los kurdos dijeron: “Okay, Siria es la tercera vía para nosotros. No queremos un estado independiente, no porque no podamos tenerlo, pero sabemos que no trae la independencia para nadie. ¿Para qué repetir las cosas, tener nuestro propio estado y después tratar de abrirlo?, ¿para qué hacer eso?” Así que los kurdos dijeron: “Okay, nos vamos a defender de los ataques, pero simplemente haremos lo que decimos”, así que implementaremos independencia democrática no sólo para nosotros, para Siria, para Libia, para cualquier otra región que esté ahí y que quiera vivirla. Y de pronto vimos que habíamos atraído la rabia de ISIS. ISIS se unió con Turquía para destruir toda nuestra estrategia, o sea, yo no quiero que ISIS ataque en otra parte, pero me pregunto: los kurdos somos en su mayoría musulmanes, ¿por qué los musulmanes están atacando a los musulmanes? Así que regresé al punto fundamental: ISIS no es una fuerza regional, ISIS es lo que está abriendo paso a las potencias internacionales, está haciendo el trabajo sucio de las potencias internacionales: llevar a cabo el plan de dividir el medio oriente con líneas sectarias, por medio de Estados Unidos y Reino Unido. Así que es como si se hubieran puesto de acuerdo: o estás con él o estás en contra de él, hasta que llegaron a Kobania, y los kurdos demostraron que la resistencia no eran nuestras armas. Los kurdos no tenían nada, no fueron entrenados por ninguna fuerza extravagante, tampoco es un milagro, la razón por la que pudo resistir es que tenía una vida regional diferente, y estaba preparado para morir y para poder vivir honorablemente libres hombres y mujeres. Así que cuando todo el mundo estaba justo a punto de aceptar ISIS porque dijeron “ah, bueno, ya formaron un estado, eso es lo importante, formar una estructura estatal. Sí hay algunos radicales, pero encontraremos un terreno medio”, pero este plan fue destruido por los kurdos sirios, por los árabes, que son limitados en esa área, pero la resistencia aprobó este plan.

En este momento llamamos a la resistencia: “una resistencia por la humanidad”. No es simplemente para la resistencia de los kurdos, aunque de eso se trata también, y ésta es más bien en contra de la recolonización, de la región, de la humanidad entera también. Y en este punto se vuelve muy complejo, porque ahora Francia y Estados Unidos están bombardeando a ISIS de pronto, pero ¿cómo se va a desarrollar el futuro todavía?, no está muy claro, porque el confederalismo democrático y la autonomía democrática no es una visión que está en contra del capitalismo patriarcal en general, sino también las formas patriaercales regionales. Así que veremos cómo Estados Unidos y el Reino Unido encontrarán un compromiso con los turcos que quieren convertirse en los líderes de esta región. Así que llegamos a una doble guerra nuevamente, primero los poderes estatales quieren abolir a los kurdos, y esa forma que queremos implementar que molesta a ambos, al patriarcado capitalista y a las formas regionales de patriarcado, pero decimos que no encontramos ninguna vida fuera de la vida en libertad, que esta vida no sería legítima o no la reconocemos. Me encantaría terminar con esto en mi lengua madre: jin (ژن) significa “mujer”, jiyan (ژیان) significa “vida”. Las raíces de la palabra “vida” se encuentra en la palabra “mujer”. Azadî (ڕزگاری) es “libertad”, así que decimos: jin (ژن), jiyan (ژیان), azadî (ڕزگاری): mujer, vida, y es la única vida independiente, libre, que conocemos. Gracias.

Pablo Reyna: ¡Uff! Thank you, Havin. Pablo, ¿nos pudieras contar del proceso de resistencia y de lucha que viven allá en Cherán, por favor?

Pedro: Bien, primeramente les saludamos. Hablar de resistencia es hablar de resistirnos a no caer en este infierno de esta política neoliberal. Cada vez que nos toca a nosotros hablar, y sobre todo estos últimos días, acerca del proceso de resistencia que vive Cherán… pues como que cada vez nos pone más inquietos, pero a la vez tomamos más cuidado, y esto por lo siguiente, miren: a partir del primero de septiembre nos toca la responsabilidad de estar en el consejo mayor de gobierno comunal, y entonces estar en el consejo mayor pues representa a la vez pues una responsabilidad de lo que se vive como parte de esta lucha en defensa de la vida. Y bueno, primeramente quisiéramos manifestar el gusto que nos da la invitación que se hace a la comunidad de Cherán ante estos espacios. ¿Por qué? Primero porque nos llena de halago que en espacios como estos, y luego con los otros, la percepción o la parte que nosotros podemos definir de estos espacios, pareciera que vivimos en una dicotomía; y nos da gusto, porque poder entrar aquí es empezar a pensar que se empieza el desafío por ese poner en tela de juicio un sistema de muerte, pero también la cuestión de poner en tela de juicio que pareciera ser… este sistema nos señala como lo único verdadero, o lo único real, ¿y qué queremos decir con esto?, poner en tela de juicio este modo de pensar occidental, esta colonización, y este modo de llevarnos en esta etapa. Entonces, con esto quisiéramos empezar, y luego también manifestar algo que nos llena de halago cuando nos decían los compañeros Pablo y Orlando, y decíamos “vamos, hay una invitación, hay un evento en la Ibero”, y pues en la Ibero; luego, luego pensé: Ciudad de México, donde corrieron a Peña Nieto, pues vamos. Vamos, ¿no? Y luego, ayer que vinimos y escuchamos que este fue el espacio donde no lo recibieron, también. Pues mejor. Entonces, pues yo creo que esto nos mantiene pues ahora sí con esa energía, y queremos manifestar, primero, que la resistencia en Cherán, o la resistencia en los pueblos originarios, no surge como un gusto o como algo que nosotros quisiéramos tomar: surge como una necesidad. Surge como una necesidad ante esta parte que nosotros decimos, y más para los pueblos originarios, es un proceso largo, y que bien con cuerpo purépecha, parecía ser, definirse más, en un poco de resistencia a este coloniaje a partir de 1492, a partir de la colonización que se da en nuestro continente como parte de ese, pues no descubrimiento, sino más bien de ese… de esa conquista que viene a darse a nuestros pueblos originarios. Entonces, decimos, esto surge como una necesidad y a partir del 2011 el pueblo de Cherán pone la mirada sobre las raíces y dice: la lucha, el movimiento y la resistencia tienen que darse en base a algo que es nuestro, y a algo que no se ha perdido a través de todo este coloniaje, que es nuestra cosmovisión de nuestra forma de resistencia a este modelo de muerte; y entonces, decimos, a pesar de que, en 1492, con todo este sistema de colonización, a pesar del sistema educativo castellanizador, a pesar de toda una aniquilación de estas culturas originarias, pues pareciera ser no querer llegar a la muerte de la cultura. ¿Qué se hace entonces?, se empieza con una resistencia en el 2011 a defender lo que nos dejaron los papás de nosotros, que son los bosques. Y entonces, una resistencia que nosotros decimos: a pesar de esta educación castellanizadora, a pesar de todo el sistema de colonización, a pesar de todo este sistema que nos meten, este modelo de muerte, pues finalmente resurge algo que nosotros quisiéramos poner hoy en este espacio, que es un llamado ético, un llamado de esa parte del amor a la vida, y entonces surge el movimiento en defensa de algo que es de todos y que nosotros decimos, como bien lo dicen estas hojitas, esta parte: la casa común, que es la madre tierra; y entonces a partir de 2011, lo que hace Cherán, así como lo manifiestan los compañeros, pues es manifestarse ante pues ahora sí la devastación criminal que se da no solamente con los bosques, sino con la madre tierra en general, pero además también manifestarse algo que nosotros lo… se hace de manera pues espontánea, ¿no?, pues con esta cuestión de esta crisis que se viene de manera generalizada más en nuestro estado y en nuestro país, también en favor de llegar por una seguridad y por una justicia. Entonces, ante esta cuestión nosotros ponemos esto en el espacio de hoy, pero también ponemos otra parte más de esta responsabilidad ética como seres humanos, como como sujetos sociales: la madre tierra hace el llamado. Se hace el llamado a todos. Por otro lado, la patria hace el llamado. Y nosotros decimos, ante esta llamado estar. La madre tierra da signos de alerta, y a nosotros entonces eso nos convierte en sujetos sociales no sólo pensantes, sino tenemos que actuar ante esta posibilidad de poder, ahora sí, no solamente llegar a la transformación de las sociedades, sino finalmente a responder a este llamado de nosotros. Y entonces, hablar de un proceso de resistencia es no solamente hablar de la lucha que se da contra los tala montes, contra el crimen organizado, contra un sistema de muerte, sino hablar de cómo nos manifestamos y hacemos nuevas formas de vida que se vienen dando, y que se traducen a que hoy hasta la misma visión occidental mire hacia los pueblos originarios y diga: pues finalmente no del todo vivimos bien, pero si hay prácticas que nos definen es la relación y el amor, y el sentirnos no dueños de la naturaleza, sino partes de la madre tierra. Y entonces decimos no resistir, o no defendiendo un proceso de resistencia, es entregar la vida natural, es entregar, mercantilizar todo ser vivo, y finalmente avanzar hacia un sistema que nosotros decimos depredador y que se define dentro de un modelo desigual. Entonces, a partir de ello, nosotros lo que podemos decir: la resistencia en Cherán, y definiéndolo como una característica general del estado mexicano, surge de esa necesidad, pero surge de esa necesidad que decimos nosotros de este infierno neoliberal, y decimos infierno neoliberal porque finalmente lo único que interesa a esta parte pues es la cuestión mercantilista, pero mercantilista a raíz de crear un sistema que ahora es más desigual y cada vez más depredador, pero también cada vez más inequitativo y que borra la parte de la justicia social. Esta parte, entonces nosotros decimos, o esta necesidad, se da en un contexto de, en primer lugar, lo que está en mayor riesgo es la parte de la defensa o el cuidado de la casa común, y que nosotros decimos es esta cuestión de la acumulación de la riqueza, la desigualdad. Es decir, retomamos un poquito de lo que decía la compañera, nos lleva a un positivismo más irracional, aunque el positivismo original, una razón instrumental que lleva a pensar cada vez más de una manera irracional, y que nos leva finalmente a este individualismo, a este nuevo coloniaje, pero sobre todo a una cuestión que es grave y que nos (…) la vida el día de hoy: a un epistemicidio de los pueblos originarios, y que decimos: no lo defendemos porque vivamos bien, lo defendemos porque si bien ahorita sacáramos cuentas, y no se vieran las resistencias de los pueblos originarios, el entreguismo y la y la práctica de matar a la madre naturaleza ya estuviera en otros lados. Si bien los datos no nos ayudan en la parte de la lucha de los pueblos originarios, pero sí reflejan una esperanza. La parte donde menos se ha explotado, la parte donde se vive todavía de una manera más en relación a la cuestión de la madre tierra con el ser humano, pues son las partes donde no se ha invadido de manera total, como los pueblos originarios. Entonces, ante esto nosotros decimos: 2011, y lo queremos recalcar, igual con la participación el día de ayer con nuestras compañeras de la misma comunidad, como se debió de haber hecho. 2011, se acuerdan, fue un modo de resistencia, pero es un modo de resistencia que sale de reflejar a través de las mujeres, y a través de los jóvenes; y ese es otro dato que nosotros quisimos hacer patente en este espacio: son las mujeres y son los jóvenes los que finalmente empiezan, o ponen la pauta para definir estos modos que nosotros decimos de resistencia, y que son los modos que nosotros pues ahora sí avalamos. Lucha de resistencia, y nos lleva a pensar luego luego: transformación civilizatoria. Luchar hacia algo que nosotros (…), y que finalmente nosotros no quisiéramos que solamente se quedara como un dato más a analizar, y que no nos llevara a la otra parte que es la acción. Para algunos teóricos, y lo decimos con todo respeto, lo pueden definir de diferentes maneras, premodernidad, comunalidad, modo de vivir, colectividad, bueno, diferentes nombres. Nosotros decimos es una necesidad ante algo que nosotros sentimos propio, pero ante todo es algo que sentimos que es una responsabilidad. Decían los compañeros allá en el 2011 cuando por primera vez tomamos la palabra en esta lucha de resistencia: la comunidad nos está llamando a ser buenos comuneros, a responder al llamado del comunero, a defender el territorio, pero sobre todo a no caer en esta indiferencia e individualidad que nos ha hecho el sistema. Palabras en purépecha que yo pudiera traducir que pudieran ser parte de algo más complejo, pero cuando nosotros lo hablamos, cuando las señoras hacen nuestro idioma su participación en el micrófono, nosotros sentimos entonces esa otra cuestión con la que empezamos. Hoy tenemos un llamado que nos hace la madre tierra, hoy tenemos un llamado que nosotros decimos que no estamos del todo bien en Cherán, porque también lo queremos manifestar. Resistir no es fácil, y menos cuando lo haces con diferentes enemigos. Resistir ante el estado, resistir ante el crimen organizado, resistir ante el hambre de la misma comunidad que tiene la necesidad de llevar un apoyo más, de hacer uso de la naturaleza. Y bueno, en esta resistencia nosotros decimos, este llamado, entonces, que hacemos, es a no dejar ninguna lucha en defensa de la casa común, aislada. Defenderlo desde estas partes. Ayer escuchábamos con mucha atención, y decíamos, bueno, ahora hablan ustedes de luchas en la parte rural, pero en la parte urbana cómo le hacemos. Pues yo lo ubicaba en contextos entonces de diferentes formas, pero el llamado es general. El daño es algo común, ¿y qué es? Pues a nuestra madre tierra. Entonces esta resistencia, termino con esto, se da hoy, o se retoma, de manera más contundente el 15 de abril, y se da por algo común en la comunidad de nosotros: la defensa de los bosques; y a partir de ahí, lo que nosotros hacemos, y define este modelo de resistencia, pudiera traducirse en algunos ejes; ojalá, perdón, algunos pudieran quedar fuera, pero yo puedo definirlos de la siguiente manera: uno, es defender algo en común de todos, de todo sujeto, no nada más de los de Cherán. Es esta parte. Dos, la cuestión de lo que nos decían nuestros abuelos, o que lo siguen haciendo: los partidos llegaron a dividirnos, y los partidos, por propia definición de la palabra, parten, y si nos parten nos debilitan. Tercero, no puede haber justicia cuando no se sirve de manera desinteresada, pero no podemos servir de manera unilateral, y lo tenemos que hacer en colectivo, y por eso entonces en Cherán no hay un presidente, hay un consejo, y de ese consejo formamos parte y por eso tanto temor, tantas bromas ante ustedes, porque probablemente… [en este momento el video se corta, y para a la siguiente parte:] la responsabilidad es resistir, pues también definir que no lo vamos a poder hacer solos, y que en este no poderlo hacer solos es, finalmente, y es con lo que termino, es por lo que estamos aquí con todos ustedes. Tratamos de decir que estamos haciendo este modo de resistencia, pero también, la resistencia en sí, decíamos, no puede quedarse de ninguna manera aislada en este contexto que finalmente, decíamos, este infierno neoliberal, pues es como definen los autores, pareciera ser la noche eterna que no quiera a amanecer, y que nosotros pensamos que esas pequeñas chispitas del amanecer empiezan desde estos espacios, y pues agradecerles que la mirada que se esté poniendo también en los pueblos originarios, que decimos aunque no… que tengamos a veces cometemos más errores que aciertos parece que estamos recuperando nuestras raíces, y las raíces dicen no podemos matar a la propia vida, que es a la par nuestra madre naturaleza.

Valiana Aguilar: Gracias. Buenos días, buenas tardes. Nosotros y nosotras, como indígenas, hemos caminado la vida con dos pies: la rebeldía y la resistencia, y así lo hemos hecho por más de quinientos años. La resistencia no significa aguantar solamente los madrazos que nos dan los malos gobiernos, significa también construir con dignidad y por la vida. Esa lucha por la construcción de la vida hemos visto que nosotras, las mujeres indígenas y las mujeres de todo el mundo, ante el horror y la destrucción que está manteniendo este sistema, somos las que hemos salido, y hemos dicho ¡Ya Basta!, hemos dicho Ya basta en todas las luchas. Lo vemos desde Kurdistán, desde Palestina, en Ayotzinapa, en Cherán, las zapatistas. En todo el mundo estamos viendo que las mujeres están tomando esa decisión de parar la destrucción, de parar todo este sistema que nos está matando, y sobre todo de crear vida, de seguir con la vida, de luchar por la vida, y de defender la vida. Don Salvador, de la comunidad de Cherán, me contaba, nos contaba hace unas noches atrás… algunas, bastantes… que cuando los españoles llegaron a estas tierras nos dieron espejos, y ahí empezó el dolor, el sufrimiento, el despojo y la violencia. Pero ahora esto ha cambiado. Ahora nos vemos en ese mismo espejo no para sufrir, sino para encontrarnos en nuestra misma resistencia, en nuestra rebeldía, y esa rebeldía y esa necedad que tenemos de no seguir aguantando. Esa es nuestra rebeldía, y construir igual. Sabemos que quisieron quitarnos todo: nuestra lengua, nuestra forma de ser, nuestra forma de vivir, para imponernos su desarrollo, su destrucción y su capitalismo. Y así… y así nos quitaron nuestra tierra. Pero no sabían de nuestras raíces, que las teníamos metidas hasta el corazón. Nuestro tejido ahí sigue, y seguirá por esa rebeldía, y por esa necedad y por esa terquedad. Hemos visto cómo algunos han perdido su camino, cómo nos han destruido. Pero nos dimos cuenta que la resistencia significa pensar en nuestros caminos como indígenas mayas. La resistencia es seguir siendo lo que somos y no claudicar. Resistir es seguir construyendo en rebeldía y con dignidad. Resistir es como respirar, no podemos dejar de hacerlo, no podemos dejar de respirar porque morimos, y no podemos dejar de respirar porque seguimos defendiendo nuestra madre tierra. Resistir es tener esa rebeldía de creer en la leyenda que nos cuentan nuestras abuelas y abuelos mayas de la soga que unía a los pueblos y que los españoles cortaron sigue ahí, y tenemos que unirla a como dé lugar. La resistencia es tener esa esperanza de podernos seguir tejiendo para defender nuestra casa común, y resistencia y rebeldía es seguir también exigiendo que aún nos faltan cuarenta y tres, y miles, y miles, y miles más. Resistir es como respirar. Gracias.

Pablo Reyna: Mil gracias, Valiana. Se los pregunto juntos, a la vez, de tal manera que en realidad no tengan que regresar el micrófono a mí: Arturo, Gustavo, también la resistencia como forma de vida desde este espacio, desde lo que somos, desde lo que hemos escuchado, desde la exigencia de la aparición con vida de los 43 y de los miles y miles que nos acaba de plantear Valiana otra vez, ¿cómo la ven?, sería la pregunta.

Arturo Escobar: Bueno, muchísimas gracias a todas y todos por estar presentes. Muchísimas gracias a Gustavo, Pablo, por la invitación. A todas las personas que estuvieron involucradas en la organización, a los colectivos, por este evento que nos llama a defender y celebrar la vida; y quisiera comenzar con las palabras de Valiana, que yo creo que en buena medida resumen lo que yo quisiera decir y lo que hemos dicho. Ella dijo: resistir es seguir siendo con lo que somos, es como respirar, pero también habló de la resistencia y la rebeldía, y la dignidad, y el papel de la mujer en esa resistencia; y el título de la sesión es La resistencia como forma de vida, y quisiera pensar que no solamente para los pueblos en resistencia, o comunidades en resistencia, sino que es un llamado para todos y para todas, muy especialmente quizás para aquellos de nosotros que podemos darnos el lujo de, entre comillas, no resistir, porque no somos blancos, porque no estamos sintiendo las presiones sobre nuestros territorios, sobre nuestra forma de sustento, sobre nuestras vidas, de que todo lo que estas hermosas presentaciones, tomadas como todos lo sugieren, es que la resistencia es para todos y para todas, y que la resistencia como muy bien nos decían varios de mis compañeros, inclusive nuestro compañero que acaba de hablar de Cherán, es una resistencia por la defensa de la madre tierra. Es una resistencia y un reaprender. En Colombia hay gente de los movimientos que usan el concepto de la re-existencia. Creo que este empieza a parecer también en México. Que no solamente son comunidades en resistencia, todas y todos debemos vernos como comunidades en resistencia, sino cómo pensar en las condiciones para la existencia, para reconstituirnos, para la reconstitución de los mundos en los que vivimos, para reconstituirnos como seres vivos, para aprender. Creo que la tarea más importante hoy en día, y eso lo saben muy bien los pueblos en territorios en resistencia, es volver a aprender como seres vivos de tal forma que todos los seres vivos puedan seguir existiendo como seres vivos. Volver a existir como seres vivos en el contexto del planeta que está siendo devastado en un contexto, de tal forma que todos los seres vivos pueden tener su existencia también asegurada. Humanos y no humanos. Humanos, plantas, árboles, ojos de agua, lagos, lagunas, montañas, animales obviamente, etcétera, etcétera. Bueno, quisiera decir eso para comenzar. Que todos debemos decir ¡Ya basta!, y aprender a decir Ya basta es lo cual le aprendimos mucho los compañeros y compañeras zapatistas obviamente, pero que debe ser un grito que salga de todas las gargantas de los aquí presentes, y de todos los jóvenes y las jóvenes, de todas los estudiantes y estudiantes, no solamente de las comunidades en resistencia, sino que todos los humanos estamos abocados a resistir, a recrear, a reinventar la vida, porque la vida es lo que están acabando. Entonces yo creo que requiere un gran esfuerzo de la imaginación.

Quisiera, para continuar… tengo muchas páginas de notas, pero solamente tengo 15 minutos más, así que voy a hablar en forma muy general. Confío en que… me gustaría muchísimo elaborar desde cada presentación, porque una de las cosas que yo más siempre encuentro en los, digamos, espacios que puedo llamar intra-epistémicos donde hay conocimientos y saberes de las comunidades de los activistas, de los intelectuales y de los académicos y académicas, es que, digamos, que las presentaciones más contundentes teóricamente y políticamente son las presentaciones de compañeros y compañeras de colectivos en lucha, en resistencia. Yo a veces digo, y no creo que estoy exagerando, que esos conocimientos, esos saberes de los cuales han surgido aquí muchas categorías, de formas de pensar, de existir, muy importantes, son “estar en la avanzada del pensamiento”, de que la avanzada del pensamiento no la encontramos en las universidades, ni en el estado, ni en los grandes expertos, mucho menos en las universidades del norte global del primer mundo. Que realmente la avanzada del pensamiento la encontramos en todos los colectivos, con todos los compañeros y compañeras en lucha que siempre están produciendo nuevos pensamientos, porque en producir pensamientos se les va la vida, y que son como dicen los compañeros indígenas del norte del Cauca: formas de cosmo-acción, que son pensamiento desde la cosmovisión, de una gran integración, y esto salió de una forma muy hermosa del compañero Fabián, de Oaxaca, donde decía “no solamente la gente del cielo”. Qué hermoso, ¿no? Yo no sé de dónde venimos nosotros, los modernos, somos la gente de aquí, la gente de del paraíso caído, de la caída del paraíso en la mitología judeocristiana. Mucho más hermoso: somos la gente del cielo, pero lo que quería recalcar de su presentación era la conjunción aquella que él veía, lingüística, entre pensar y soñar; de pensar, soñar, y vivir, que los compañeros y compañeras mizak. Por ejemplo, afrodescendientes del norte del Cauca en Colombia, la región tal vez más golpeada por el extractivismo y por la represión, y por el aparato de la muerte, pero también la región donde se está produciendo un pensamiento más vital, hablan de esa conjunción o relación entre el pensamiento como tejido: tejer. Tejer la vida desde la tierra, desde la semilla, tejer, aún tejer la libertad, y que entonces ya la estrategia que surge de esa forma de pensar desde el tejido relacional de la vida, que es aquella de tejer la vida en libertad. Tejer la vida en libertad. ¿Y qué significa eso?, tejerla con el planeta, tejerla desde lo comunal, tejerla desde ese tejido que sigue existiendo, muy golpeado y muy apabullado tal vez, por el aparato de la muerte, pero que de todas formas, como aquí lo hemos escuchado bien de todos y todas las compañeras, incluyendo nuestra compañera kurda, cuando nos hablaba de la formación regional de la vida, que hablaba, me recordaba eso de un concepto de Raúl Zibechi, de Sociedades en movimiento, que la resistencia kurda, la resistencia de muchos pueblos indígenas y afrodescendientes, campesinos, hoy en día en América Latina, es una resistencia que surge desde esa gran, digamos, tejido, entramado, de mundos comunales, y de otra forma de vida, de otra forma de ver, que sigue estando viva a pesar de todas las contradicciones, las tensiones, el dolor, y todo lo demás que existe en nuestros territorios, pero que son todas esas sociedades en movimiento… más aún, yo ahora la llamo mundos en movimiento, porque son mundos los que se movilizan: mundos Cherán, mundos maya, mundos mixtecos, mundos naza, mundos mizak, mundo negros, mundos campesinos, mundos aymara. Mundos, y mundos, y mundos, que se levantan y que lo que estamos asistiendo hoy en día, yo creo, y creo que en estas presentaciones lo hemos visto muy bien, es precisamente esa activación política de mundos que tenemos que aprender a nombrar de alguna forma, desde las cosmovisiones, desde las cosmo-acciones, desde la forma de auto definición de los pueblos, de los mundos que, digamos, en la academia hoy llamamos mundos relacionales, porque lo que priman todos esos mundos es la centralidad de la relación sobre la separación de que en las cosmogonías, cosmologías occidentales, ontologías occidentales modernas, como sabemos, lo que prima es la separación entre lo humano y lo no humano. Consideramos, entonces, al universo como inerte, mientras que en las comunidades relacionales lo que prima es la relación, la continuidad entre lo humano, lo no humano y lo espiritual, y por tanto imaginamos desde allí el universo como un ser vivo, como todo un ser vivo, y que, por tanto, son visiones del mundo tan diferentes que conllevan y conducen a proyectos de vida completamente diferentes, por un lado este proyecto de la muerte y por otro lado un proyecto de defensa de la vida, que bien nos decían los compañeros y compañeras.

Santa Fe es una catástrofe, nos decía Fabián también. Lo mismo Orlando, nos hablaba de la división que está ocurriendo en las comunidades, en sus comunidades: la compra de conciencia; y es algo que nos ocurre a todos, no solamente les ocurre a las comunidades. A veces hablamos, yo a veces digo: bueno, tenemos que hablar de las comunidades realmente existentes, con todos sus problemas, con todas las compras de conciencia, con todo el caer de nuevo en el desarrollismo, la corrupción, en las jerarquías, en todas esas cosas, pero que eso no invalida para nada la defensa tan potente, tan tenaz, de las comunidades, la defensa del lugar, del territorio, de la vida, de la cultura, de la cosmovisión y que, por otro lado, también tenemos que hablar de las modernidades realmente existentes, que las modernidades realmente existentes son modernidades que ya se convirtieron, y ya está comprobado. De pronto sale Ashis Nandy, un gran psicólogo hindú, crítico del desarrollo, que dice algo así como “las patologías de la modernidad ya han comprobado ser más letales que las patologías de las tradiciones”. “Las patologías de la modernidad ya han comprobado ser más letales que las patologías de las tradiciones”. De todas formas hay muchas cosas hermosas en esa modernidad, sin duda, pero que tomado como un todo de nuevo, si nos enfocamos en esa modernidad dominante, y no hablaría de aquí de la posibilidad de pensar otras modernidades no dominantes, otros occidentes, otras Europas, también son tendencias interesantes, pero que tomado como un todo, entonces, esos mundos de la separación y de la división, y de los dualismos, entre naturaleza y cultura, humano y no humano, ser, mente y cuerpo, razón y emoción, etcétera, son en cierta forma los mundos que están ocupando los territorios, y más que los territorios las vidas y las posibilidades de pervivir de los otros mundos, de pervivir como mundo. Decía Memo que tal vez el proceso más fundamental que ocurre es el desarraigo del pensamiento; y uno podría pensar: bueno, ¿y eso qué significa?, ¿por qué no es el desarraigo de la tierra?, y es que el desplazamiento, el vaciamiento del territorio que están ocurriendo por todo el mundo hoy en día por la capital extractivista neoliberal, como quiera que le llamemos al sistema-mundo-moderno-colonial-blanco-patriarcal es precisamente lo que es una ocupación de los pensamientos, de la mente, de los territorios de la gente. Es una ocupación ontológica, si se quiere, de los territorios de la gente. Entonces, ante esta ocupación antológica, lo primero que empieza a sufrir… claro, la gente se desplaza, pero también el pensamiento. Se pierde la posibilidad, y esto lo dice un líder naza de una forma muy contundente en el sureste colombiano, él dice: no sólo sacan a la gente del territorio, sino que sacan el territorio de la gente. Le sacan a la gente la forma territorializada y comunalizada de ser y de existir. Entonces, para mí el imperativo que surge en gran medida en estos momentos es el imperativo de la recomunalización, de la relocalización, de la relugarización, y es un imperativo que surge no solamente de lo que hemos estado oyendo de la defensa de lo nuestro, desde nuestra cosmovisión, que la definición de autonomía es precisamente eso, de generar las condiciones para que podamos seguir percibiendo como los mundos que hemos sido y queremos ser en las transformaciones, y lo que queremos hacer de esos mundos, cambiar las tradiciones tradicionalmente, como dice un amigo de Oaxaca que está sentado por aquí cerca. Aprender a cambiar la forma de cambiar, pero también, entonces, pensar cambiar la forma de pensar, y que la respuesta a esa ocupación ontológica, a esa ocupación brutal de los territorios de vida de la gente, es precisamente el afirmar la vida y afirmar la existencia, afirmar la re-existencia, de nuevo, como lo decía Valiana: la esperanza, el construir de la esperanza, y este es una también una correlación que oía hace unas semanas en el norte del Cauca, en un evento interepistemico con muchos activistas de movimientos, decían que… contaba un joven mizak, de hecho. Decía que su dolor de siglos lo han logrado transformar en esperanza, y la esperanza en autonomía. Y que el principio de la defensa del territorio y de la vida es la autonomía, y que la autonomía está centrada, obviamente, en mantener y recrear continuamente la re-exsistencia de una forma común de ver, de ser, y de existir.

Podría hablar mucho más de lo comunal, porque es un tema que estaba tratando también, en la gran reunión que hubo sobre comunalidad en Puebla, con Raquel Gutiérrez Aguilar, Gustavo, seguro muchos de ustedes estuvieron allí, un gran tema de discusión allí, pero quisiera dejar eso por un momento y tal vez en los cinco minutos que tengo todavía mas, quiero hablar de dos cosas. Quiero hablar, por un lado, del espacio en el que estamos este momento. Bueno, estamos en Santa Fe, volver a Santa Fe como catástrofe, volver a la ciudad en cierta forma como catástrofe, como zona de catástrofe, y al mismo tiempo la zona donde muchas y muchos de nosotros tenemos que vivir, el imperativo de tener que volver a re-exsistir, como seres urbanos generamos estos territorios, y cómo reconstituir comunidades y cosmovisión con los humanos y los no humanos, de las formas posibles en los entornos urbanos, que me parece muy importante, un desafío definitivamente muy importante. Pero quería aquí hacer también una reflexión un poco sobre la academia, sobre el papel de la academia y los intelectuales en todo este proyecto de transiciones civilizatorias, de transiciones civilizatorias que a nivel mundial es una de las cosas que me interesan en este momento. Cómo en muchas partes del mundo están pensando esas transiciones civilizatorias de formas muy distintas, pero también de formas muy interesantemente correlacionadas, desde el norte global hasta el sur global, desde el decrecimiento y las transiciones civilizatorias en el norte, las grandes iniciativas por la transición, hasta el posdesarrollo, el buen vivir, derechos de naturaleza, el Ubuntu, todos tipos de lenguajes que están surgiendo. Y hoy en día apuntan a la necesidad y a la reforma de esa transición civilizatoria que ahora se nos impone como la gran tarea del momento para todos y todos, no sólo para los pueblos en resistencia. Porque todos deberíamos estar en resistencia, insisto.

¿Cuál es el papel de la academia?, y ayer en un evento que estuve en la INA alguien decía algo por el estilo: todos y todas sabemos dónde debemos estar, debemos estar con las luchas de los pueblos en resistencia. Pero tenemos un pie en las luchas, y un pie en la academia. Y a mí se me ocurría hoy en día que especialmente viendo las últimas dos presentaciones también, de que tener un pie en las comunidades, en los movimientos, en los colectivos, es lo más importante que podemos hacer hoy en día, manteniendo la especificidad de quiénes somos, de dónde venimos, de nuestras propias historias, nuestras propias memorias, nuestros propios dolores, etcétera, etcétera. Pero que pensemos especialmente pensar desde allí, de que si por “a”, “b”, ó “c” razón, todavía queremos mantener un pie en la academia, y hay gente que dice “olvidémonos de la academia, esa vaina ya es parte de las fuerzas de ocupación de los territorios”. La academia sin duda traspasa las fuerzas de ocupación de los territorios y los colectivos de la gente, entonces lo que se impone también es liberar la academia. Entonces, ¿cómo liberamos esta academia?, ¿cómo creamos espacios de libertad dentro de la academia?, y que no los vamos a crear tanto apoyándonos en las categorías y pensamientos de la academia misma. No estoy sugiriendo que la teoría crítica, la teoría social y la academia sean inservibles, no quiero decir eso. Son muy importantes, y es importante la lucha por la universidad y por la academia, pero que a una teoría crítica tiene que ubicarse en diálogo y en tensión con las categorías, pensamientos, y experiencias que están surgiendo en los pueblos y colectivos, que no son completamente separados tampoco, tiene su vínculo con la academia, con la modernidad, etcétera, pero que de todas formas son muy potentes y son muy claros, y a veces termino las presentaciones que hago con un listado de todas aquellas áreas teórico-políticas en las cuales los colectivos en movimientos están en la avanzada del pensamiento, y están en la avanzada del pensamiento porque están sintonizados con la tierra, con el grito de la tierra, si se quiere, y están sintonizados con la problemáticas de las transiciones. La academia no está sintonizada ni con el sentir de la tierra, el sentipensar de la tierra, ni con la problemática de las transiciones. La academia hoy en día, y ya con esto voy sinceramente concluyendo, me parece que está cediendo muy fácilmente a las presiones de simplemente entrenar individuos para la globalización, con esto quiero decir entrenar profesionales para que tengan éxito como individuos en la globalización concebida en términos de mercados. Sabemos que eso es el pasado, sabemos que es el aparato de la muerte, sabemos que seguir por ese camino es simplemente seguir contribuyendo a la insustentabilidad estructural que la modernidad ha instalado en el corazón de la vida y el corazón del planeta. Sabemos que desde allí, que ni siquiera desde los desarrollo sustentables, olas economías verdes, estamos contribuyendo a reconstituir la vida, a reconstituir los mundos del planeta. Sabemos que estos discursos ya simplemente equivalen a la administración del despojo, a la administración de la destrucción, porque realmente no conllevan o no nos llevan a una estrategia de afirmación de la vida y reconstitución de la vida, entonces siempre empezar, y es un problema digamos epistémico y político muy fuerte, de cómo pensamos con las categorías, y con las experiencias de los pueblos y de los colectivos, y cómo silenciamos un poco, al menos por un tiempo, las categorías con que nos han pensado y con que pensamos desde la academia y los conocimientos expertos. Entonces, aprender de los pueblos, de las experiencias y de las luchas, son de las cosas más importantes qué más podemos hacer, y vitales para nosotros mismos, para seguir este proceso de resistencia de que nos hablaban aquí, obedecer, aprender a entender el… de nuevo el llamado de la tierra. Me gusta muchísimo ese concepto: volver a recuperar cierta intimidad con la tierra, la posibilidad de intimidad con la tierra, y realmente de pronto se me ocurren última cosa para terminar, de que es también la redefinición de la productividad, alguien decía, no me acuerdo en cuál de las presentaciones, decía que en cierta forma nos matan con el lenguaje. El despojo semántico. El despojo semántico comienza cuando pensamos solamente con las categorías de la modernidad, y una de las categorías más insidiosas es la categoría de individuo; la segunda categoría muy insidioso es la categoría de la productividad y la eficiencia. Si nos seguimos concibiendo como individuos y seguimos pensando solamente en productividad y eficiencia, estamos ya dentro del aparato de muerte Entonces, ¿cómo nos pensamos desde la relación?, ¿cómo nos pensamos como seres realmente que coexistimos, que interexistimos con todo lo vivo que hay en el planeta? Eso es un desafío, digamos, personal y colectivo.

Boaventura de Sousa Santos, un gran pensador portugués, terminaba su última conferencia, en la conferencia del CLACSO en Medellín la semana pasada, digamos la sesión de clausura, y decía que todo se teje en la transición para el posconflicto, hablando de Colombia, pero podemos aplicarlo a México y a tantos otros países, territorios, tiene que tener tres características. Primero, tiene que ser anticapitalista, porque el capitalismo es lo que está creando el conflicto, todos los conflictos hoy en día están creados por esa modernidad capitalista, yo le agregaría decir modernidad capitalista-blanco-patriarcal, y segundo, tiene que ser anticolonial, antirracista, tiene que acoger los pensamientos y experiencias de toda la diversidad de pueblos de tal forma que realmente queremos una sociedad donde quepan muchos mundos, y tercero tiene que ser antipatriarcal, y lo antipatriarcal se oye muy fuerte, obviamente, en varias de las presentaciones, especialmente en la presentación de la compañera Havin, y ya entonces agregaría la afirmación de Boaventura también, que tiene que ser antiestatal. Tiene que ser antiestatal porque la forma estado, y esto lo han escrito muchos colegas latinoamericanos que están por aquí presentes algunos de ellos, especialmente la vertiente autonómica del pensamiento, la forma estado sabemos también ya que es una forma adoptada, que el estado es parte del aparato también que conquista y colonización territorios, entonces que tenemos esa, digamos, al menos como una regla muy sencilla de cuatro principios, que son muy sencillos hasta cierta forma, pero muy complejos y muy complicados de explicar y de entender, y de practicar en nuestras vidas, en las vidas diarias, eso del ser, de reconstituirnos como sujetos, que seamos una economía no capitalista, que seamos una economía no racista, una cultura no racista, y no colonial, una forma de ser no patriarcal, y una forma de organizarnos que no dependa del Estado.

Bueno, tendría muchas cosas para decir, de pronto más adelante del día podemos conversar un poco más. Muchas gracias.

Gustavo Esteva: Buenas tardes. De alguna manera mágica, que quizás no sea tan mágica, esta mesa de esta mañana ha sido como un espejo bastante eficaz de lo que pasó en cinco sedes desde el 12 de noviembre en nuestro coloquio. Y de una manera que definitivamente no es mágica, este coloquio ha sido un espejo de lo que está pasando en nuestra realidad, a nuestro alrededor en México y en otras partes del mundo. De eso se trata, de esta resistencia de que estamos hablando. Somos espejo de las resistencias que están ocurriendo en todas partes.

Quisiera subrayar algunos temas que aparecieron con mucha claridad en el coloquio, en esta mesa, y que están dándose en la realidad. Hablaría en primer término de la resistencia a la educación. Hace unos años trabajábamos en un empeño de regeneración cultural con cuatrocientas comunidades indígenas de Oaxaca, de Chiapas y de Guerrero. Un momento, después de unos años de trabajar, hicimos un alto en el camino y les preguntábamos ¿qué cosa es lo que hace más daño a la cultura, a la cultura propia, a la cultura de los pueblos indígenas? Esperábamos muchas respuestas: la televisión, los partidos que nos parten, etcétera. La respuesta unánime de las cuatrocientas comunidades, lo que más daño hace a nuestra cultura, es la escuela. Y claro, recuperaban un hecho histórico, la realidad de que la escuela, el sistema educativo está concebido para “desindianizar” a los indios, para hacer que no sean lo que son. Estamos viendo el fracaso de esa escuela en su propósito porque han logrado sobrevivir a la escuela, porque siguen siendo lo que son, y siguen resistiendo a la escuela.

Quisiera pasarme ahora al otro extremo. Un grupo muy prominente del capital mexicano decidió hace ya algunos años crear una universidad a su servicio. Sin ningún tipo de rumores o reservas dijeron: queremos crear una universidad que prepare a nuestros cuadros para el mercado, para las corporaciones; que vengan a dirigir, a conducir, a administrar nuestras corporaciones. Fue el Instituto Tecnológico de Monterrey, que poco tiempo después salió de Monterrey y fue y llevó campus a casi todo el país. Subrayo lo que dijo su presidente hace apenas dos meses: lo que estamos haciendo —dijo— no sirve pa’ un carajo, ni siquiera pa’ conseguir empleo. Este es el fracaso de la educación en todos los extremos, en toda su realidad, y lo que estamos viendo es la resistencia que se da dentro del propio sistema, dentro de las escuelas y las universidades, con esfuerzos muy distintos. Hemos presenciado dentro del coloquio, una serie de manifestaciones muy concretas de lo que se hace dentro de las escuelas y fuera de las escuelas, y creando una serie de espacios, en que ayer lo discutíamos _________ se multiplica en México. Estos múltiples grupos que están pensando, reflexionando, y aprendiendo de una manera distinta, más allá del sistema. Desaprendiendo muchas veces lo que el sistema está imponiendo. Hoy hemos aquí, en esta mesa, y lo hemos oído todos estos días, y lo estamos oyendo por todas partes, que ya hay algo que se vuelve a usar la palabra resistencia al desarrollo. El desarrollo fue siempre despojo, fue siempre una guerra contra la subsistencia, una guerra contra las autonomías, pero ahora su naturaleza se ve con absoluta claridad. Todo lo que se hace con esa ingeniería social se está apoyada en esa ingeniería social de izquierda, de derecha, de centro, de arriba, de abajo. Está convirtiéndose en algo que amenaza, que destruye, que corrompe todo a su paso, y la gente está resistiendo, y está creando cotidianamente alternativas para esa resistencia, y para poder empezar a construir otra cosa.

Hay un elemento que siempre me ha asombrado, que se hace más claro cada vez, que es la relación de estos pueblos con el derecho. Por quinientos años el sistema jurídico, todas las herramientas jurídicas, han estado siendo usadas contra ellos, para destruirlos de manera sistemática. Se crean normas, constituciones, normas administrativas, cualquier cantidad de herramientas jurídicas contra los pueblos, para su insolución, para despojarlos, para quitarles lo que tienen. ¿Y entonces, por qué —me pregunto—, a pesar de la experiencia sistemática del uso de la ley contra ellos, siguen apelando a la ley?, y apelan a la ley de dos maneras muy interesantes que se reflejaron todos estos días aquí, y muy claramente esta mañana. Por una parte, trabajan de una manera sistemática y sabia en la preparación de sus propias normas. Se dotan de derecho ante la destrucción del sistema de derecho, ante la inexistencia, de hecho, de cualquier cosa que podamos llamar “estado de derecho” en este país. Surgen, se consolidan, se recuperan del pasado normas que permiten mantener la convivencia de una manera armónica. Entonces hay un sistema normativo propio de la gente que está normando sus vidas cuando el sistema de derecho se destruye. Y de alguna manera increíblemente inteligente, valiente y capaz, utilizan incluso los instrumentos jurídicos de este sistema que cae a pedazos contra ese propio sistema, para sacar a un compañero preso de la cárcel, para defender una tierra, para apelar a normas nacionales o internacionales que de alguna manera pueden ser sus aliados. Esa combinación que resulta realmente asombrosa, de la forma en que están estos pueblos utilizando, apelando al derecho, y utilizando el derecho cuando se destruye el derecho. Y claro, si se trataba de ir a fondo, como han estado llegando a fondo las gentes, los pueblos, pues se llegó al fondo con el patriarcado. Y allí se encuentra la raíz de todo este edificio, y del capitalismo y todo lo demás. Se encuentra la raíz de todo lo que nos está destruyendo, de este evangelio de muerte, de capacidad de destrucción que se hace cada vez más autodestrucción; que quienes conducen la destrucción llevan en ese mismo momento un elemento que los destruye a ellos mismos. Estamos viendo cómo se lleva a la raíz del diagnóstico, este evangelio de muerte es una raíz patriarcal. Contra esto estamos, contra un régimen patriarcal en todo su significado. A veces los usamos de una manera un poco descuidada. A veces traemos del pasado elementos de lo que era el patriarcado o de lo que nos han dicho que es el patriarcado, pero el hecho es que estamos llegando a la raíz del asunto, y estamos viendo de qué se trata y contra qué tenemos que pelear, y contra eso estamos resistiendo en lo que define muy claramente un cambio de época. Pero aquí me detengo, porque hay un elemento que tenemos que pensar precisamente en esta mesa. Hace muchos años, un viejo político mexicano decía: “lo que resiste, apoya”, y tomaba esta idea de una metáfora ingenieril: una construcción soporta, una construcción es buena por la resistencia de los materiales y resistencia en los materiales, y entonces la construcción permanece. Es una buena construcción. “Lo que resiste, apoya”, decía ese viejo político mexicano cuando el PRI, para poder darse estabilidad, tuvo que inventar su propia oposición política, y puso dinero y fuerzas políticas para tener para tener fuerzas políticas que resistieran al PRI; y así, el sistema ganó su estabilidad. Está resistiendo algo, está apoyando también ese algo. Es claro que tenemos que resistir el despojo, es claro que tenemos que resistir la agresión, pero también tenemos que darnos cuenta de lo que eso significa, si nos quedamos solamente en el marco de la resistencia, si nos quedamos solamente en el marco de lo que algunos llaman “el componente antagónico de la lucha”. Nos quedamos solamente en ese marco y estamos manteniendo el marco. Estamos haciendo que persista aquello contra lo cual estamos luchando. Y lo que creo que podemos ver esta mañana y hemos visto en estos días y vemos en la calle todo el tiempo, es que estos pueblos que resisten, estos hombres y mujeres que están resistiendo el despojo, y la agresión, y el patriarcado, y todo lo demás, están dedicados ya con toda claridad a ir más allá de eso que los oprime, y están ya cada día más, cada día con lucidez, con más claridad, construyendo el mundo nuevo. Ya no están presos en las viejas categorías, en los viejos elementos de aquello que resisten. Están ya en la construcción de lo propio, en la fijación de lo propio, y encontrando que afirmarse en lo propio, hacer el mundo nuevo, es la mejor forma de resistir. Es, de hecho, la única forma de detener el horror que ha estado cayendo sobre nosotros. De alguna manera, en estas ocasiones, la edad me está ayudando. Me está ayudando a ver algunas cosas que no son tan evidentes para los más jóvenes, y de pronto comparo, y me trae la memoria, y digo ¿cómo es que decíamos?, ¿cómo planteábamos la lucha y la resistencia, aquellas grandes movilizaciones de 1958?, ¿qué pensábamos y qué hacíamos en la era del Che Guevara?, ¿qué pensábamos, qué hacíamos los que estábamos en la gran Revolución cultural de los años 60, que no se reduce el 68?, ¿qué hacíamos en cada una de estas etapas de lucha, en el 85 cuando las luchas por la autonomía aquí en la Ciudad de México, cuando el gran terremoto?, ¿cómo eran todas estas luchas, todas esas resistencias?, ¿cómo despertó el zapatismo en 1994?, ¿de qué nos despertó?, ¿en qué estábamos dormidos cuando nos despertaron?, y empiezo a ver, me ayudan en esto la distancia, el tiempo que llevo en estas andanzas, me permite ver las novedades que aquí están latiendo todos los días. Estamos de lleno, sí, en la lucha de clases, enfrentándolos al capital, enfrentándolos al estado. En un tiempo tratando de conquistar ese estado. Estamos atrapados en el mundo contra el cual luchábamos. Lo que hoy vemos aquí latir, lo que estos jóvenes están haciendo es inventar un mundo. Esa es la resistencia verdadera. Gracias.

[1]                 Inaudible

[2]                 Inaudible

[3]                 Inaudible

[4]                 No estoy seguro de que esta haya sido la palabra que usó.

[5]                 No estoy seguro de que “plato” sea la palabra que utilizó.

[6]                 Inaudible

[7]                 Inaudible

[8]                 Inaudible

[9]                 Palabras en lengua.

[10]               Inaudible

[11]               Inaudible

[12]               Inaudible

[13]               Inaudible

[14]               Inaudible

[15]               Inaudible

[16]               Inaudible

[17]               Inaudible

[18]               Inaudible

[19]               Inaudible

[20]               Inaudible

[21]               Inaudible